Anthropic hunde el software y registra su salida a bolsa
La banca española sigue en máximos y quien preguntaba por su desplome recibe de vuelta que Santander multiplica por cinco desde el aviso. La sacudida de este tramo llega por otro lado: los complementos de código abierto de Anthropic tumban acciones de software y análisis de datos, y la compañía acaba registrando su salida a bolsa.
Qué se ha sabido
El 3 de febrero, un plugin legal de Anthropic provoca caídas fuertes en Thomson Reuters, RELX, LegalZoom y Wolters Kluwer. La compañía había publicado once complementos de código abierto, archivos Markdown y JSON en GitHub, que permiten a Claude hacer tareas de revisión legal, ventas o análisis financiero. Un tuit cifra en 285.000 millones de dólares lo borrado en software, finanzas y gestión de activos, con un 6% de caída en la cesta de software de Goldman, la mayor desde hace años. Reuters recoge la ola de ventas en empresas de análisis de datos, servicios profesionales y software. Después llega la noticia de que Anthropic ha registrado su salida a bolsa, con una posible cotización en otoño.
Palantir publica el cuarto trimestre de 2025: 1.400 millones de ingresos (+70% interanual), 1.710 millones en EE. UU. (+93%), 507 millones en cliente comercial estadounidense (+137%), 570 millones en gubernamental (+66%), un Rule of 40 del 127% y una guía de crecimiento del 61% para el ejercicio en curso.
Aparecen nuevos acuerdos circulares. Meta firma con AMD un despliegue de 6 gigavatios de GPU y un derecho a adquirir hasta el 10% de la compañía, valorado en hasta 60.000 millones. OpenAI negocia con fondos de capital riesgo como TPG y Advent una sociedad conjunta y les ofrece un retorno preferente mínimo del 17,5%. JPMorgan lanza una herramienta para apostar contra la deuda de cinco grandes tecnológicas.
El Lonchafinista trae los números de Oracle: emisión de 25.000 millones en bonos, deuda al 6,85% para financiar centros de datos de OpenAI y TikTok, acción caída de 328 a 160 dólares y el Santander como co-manager de la colocación. Un participante suma también la caída del 8% en el London Stock Exchange.
Mr.Bardock recoge el castañazo de Amazon tras resultados: buenos números, pero un capex anunciado de 200.000 millones y una caída del 10% en el aftermarket que la deja a un 23% de máximos.
Las empresas de microchips pierden un billón de dólares, según CNBC, y los inversores coreanos en ETF apalancados pierden casi 40.000 millones, según Korea Joongang Daily. Intel vende acciones ordinarias por 15.000 millones de dólares. El BCE alerta de una corrección en la IA que amenaza 440.000 millones de los hogares europeos concentrados en las Siete Magníficas.
Bloomberg publica que las ventas de Microsoft en IA provienen principalmente de OpenAI. Samsung presenta beneficios récord que no impresionan al mercado. Ed Zitron firma el 15 de julio «The OpenAI Bubble». La Vanguardia recoge la fuga de directivos de OpenAI y un programa de recompra de acciones de 7.000 millones para retenerlos.
Kuntakai desglosa Adobe: ingresos del segundo trimestre fiscal de 6.620 millones (+13%), ARR de 27.100 millones (+12,5%), flujo de caja libre trimestral de 2.110 millones, margen bruto del 89% y un ARR «AI-first» de más de 500 millones que se triplica interanual. Meta reconoce contratos de alquiler de sus campus de datos por 12.310 millones a 20 años con Blue Owl y Beignet.
Las posturas
Sobre la banca chocan dos relatos. Aresti sostiene que el margen de intermediación ya no crece y que la mora está en mínimos, con un 2,1% en el informe de Caixa. Agorero23 responde que la mora hipotecaria está en mínimos pero la de consumo y tarjetas sube, y apunta a la división de créditos de coches del Santander en Boston como «muy malita». Nini Revolucionario dice que no hay señal técnica de caída y que la subida, por sus porcentajes, es lo raro. Pamplinero marca el momento de salir: cuando empiecen a colocar el «invierte en el banco que sube».
En IA y software, Klaus María defiende que el miedo es estructural: se ha pasado de «la IA hará más productivo tu SaaS» a «la IA podría reemplazar tu software». T_ENE_T pregunta qué amenaza ven los inversores en las tecnológicas si el golpe es a las consultoras legales. Cabrejas responde que en España ChatGPT domina tanto en usuario como en empresa. FeministoDeIzquierdas sostiene que la excusa de los despidos por IA sirve para traer mano de obra más barata. Pamplinero añade el lado incómodo: más productividad, márgenes menores y más trabajo por el mismo salario.
Sobre el paralelismo con 2008, Dimantes marca la diferencia: las tecnológicas siguen dando beneficios y su caída no tiene por qué arrastrar capas enteras de la economía. FeministoDeIzquierdas lo compara con un «Shadow Banking 2.0» y sostiene que las consecuencias serán idénticas a las de 2007. El caminante rencoroso plantea salir de los índices hacia un monetario. Dimantes y desev discuten sobre si un particular puede batir a un indexado.
Lo que cambia respecto a antes
El eje se mueve del «cuándo estalla» a «qué se cae primero». Las primeras en desplomarse no son las tecnológicas puras de IA, sino acciones de software, análisis de datos y servicios profesionales que la IA amenaza con sustituir. Entra con fuerza el frente de la deuda oculta: los alquileres de Meta con Beignet y Blue Owl, la emisión de Oracle y la herramienta de JPMorgan para apostar contra ella.
Se cumple la previsión de que la salida a bolsa de Anthropic sería el catalizador: la compañía registra la operación y OpenAI aparece en conversaciones con capital riesgo. El debate sobre China gana peso con el yuan digital y el reconocimiento facial en el metro, y con la idea de que una crisis podría entregar la preponderancia tecnológica al país asiático.
La jugada de Adobe
FeministoDeIzquierdas explica su operativa: compró por debajo de 200 euros, promedió hasta 166, recortó a 201 y mantiene paquetes sobre 172, con órdenes puestas por debajo de 165. La acción toca los 250 euros y él declara un 45% desde julio, mientras en su grupo privado se habla de 400. SRGPDLL, que entró a 350 dólares, cuenta que sigue en pérdidas y duda si aguantar. Kuntakai calcula que por debajo de 250 estaría mejor y por debajo de 230, aún mejor.