Bruselas quiere 10 billones del ahorro ciudadano para inversión
La Comisión Europea ha presentado un plan para canalizar
10 billones de euros del ahorro de los ciudadanos de la UE hacia inversiones estratégicas. El objetivo declarado es mantener la competitividad del bloque a nivel mundial. La comisaria europea de Servicios Financieros,
Maria Luis Albuquerque, lo justificó así ante la prensa en Bruselas: «Actualmente, muy pocos ciudadanos europeos obtienen una rentabilidad decente de sus ahorros, al menos no de forma sencilla y rentable». Y añadió: «Esto es lamentable y representa una pérdida para todos».
La cifra no es menor. Un think tank pro-UE citado en el asunto habla de
33,5 billones de euros en ahorros de los hogares europeos, una cuarta parte del PIB colectivo, con gran parte de ese dinero estancado en los bancos porque los hogares prefieren el efectivo a las inversiones en el mercado. La Comisión quiere mover ese dinero. La pregunta es hacia dónde y con qué garantías.
Qué propone exactamente el plan de la Comisión Europea
El texto habla de «savings and investments union» y de que los ciudadanos que deseen invertir tendrán mejores oportunidades. La letra pequeña apunta a una unión bancaria y a cambios legislativos en varios países. Entre las fórmulas que se barajan está abrir el
private equity a inversores no cualificados, con entradas más bajas que los 100.000 euros actuales, o cuentas remuneradas canalizadas a través del Banco Europeo de Inversiones para los perfiles menos pacientes.
Hay quien recuerda que las cuentas directas en el Tesoro ya existieron y permitían comprar letras y obligaciones del Estado sin intermediarios. La diferencia es que aquello era deuda pública española y esto aspira a ser una arquitectura europea de captación de ahorro privado. El salto cualitativo no es pequeño.
Por qué los ahorradores europeos no invierten en Europa
El argumento más repetido en el análisis es fiscal y de rentabilidad. Los rendimientos de las empresas estadounidenses son mucho más elevados y los impuestos, mucho más bajos. Si compras acciones con dividendo en EEUU, la retención en origen del 15% se recupera en el IRPF y solo pagas la parte española. Si compras acciones de cualquier país de la UE, o no puedes recuperar la retención —algunos países retienen hasta el 35%— o te enfrentas a un papeleo distinto por cada Estado miembro.
La conclusión que se extrae es incómoda para Bruselas: el mercado es soberano. Si no cuidas al accionista, compra en otro sitio. Y la UE lleva años sin cuidarlo.
El historial de los gestores públicos que quieren administrar tu ahorro
La desconfianza no es abstracta. Se citan casos concretos: el caso Defex, una multa de la CNMV a Rheinmetall, trece empresas contratistas de defensa imputadas por cohecho, o una empresa militar española que vendió drones chinos a Ucrania que «no despegaban». A esto se suma el historial de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, interrogada en Alemania por un caso de corrupción cuando era ministra de Defensa, y el
Pfizergate que todavía la persigue.
El argumento que se repite: nadie mejor que los burócratas europeos para rentabilizar nuestros ahorros. La ironía no es gratuita. Es el resumen de por qué un ahorrador medio no se fía.
El euro digital, el rearme y el contexto que rodea al plan
El plan no llega solo. Coincide en el tiempo con el impulso del euro digital y con lo que el presidente del Gobierno español se empeña en llamar «salto tecnológico» en lugar de rearme. Hay quien sostiene que ese dineral no va a ser para comprar armas, sino para financiar un salto tecnológico que nadie ha definido con precisión. La coincidencia de fechas no ayuda a calmar los ánimos.
La pregunta que sobrevuela es si esto es una unión bancaria con mejores productos para el ahorrador o el primer paso para disponer del patrimonio privado cuando convenga. La respuesta no está en el texto de la Comisión.
Qué pueden hacer los ahorradores ante este escenario
Las recomendaciones que circulan pasan por no dejar liquidez en el banco tradicional. Abrir cuenta en un bróker de renombre, comprar acciones o cambiar moneda a dólares antes que mantener saldos ociosos. También hay quien apunta a que los tenedores de capital en España son mayoritariamente personas mayores, con capacidad de riesgo cero y apegadas al plazo fijo. Convencerles de que muevan su dinero no será trivial.
Y una advertencia que se repite: si esas inversiones estratégicas fueran viables, dieran un 8% de interés y tuvieran exenciones fiscales sobre los rendimientos mobiliarios, el dinero entraría solo. No haría falta un plan de Bruselas.
La Comisión Europea quiere 10 billones de euros del ahorro ciudadano para inversiones estratégicas. El ahorrador europeo lleva años prefiriendo el efectivo. ¿Es un problema de rentabilidad o un aviso de lo que viene?