Decathlon rechaza estampar 'Ceuta es española' y la polémica estalla
El encargo era simple: una tienda quería camisetas con el lema «Ceuta es española». La respuesta de Decathlon no fue estampar el texto, sino declinar el trabajo. La negativa ha reabierto la polémica sobre hasta dónde llega el criterio comercial de una multinacional francesa en territorio español, y ha disparado los llamamientos al boicot.
Los motivos de la negativa
En el análisis inmediato se mezclan dos planos. El primero es comercial: Ceuta es una ciudad con una proporción muy alta de población de origen magrebí, y parte de esa clientela acude a Decathlon. Enemistarse con ese segmento no parece un buen negocio. El segundo es identitario: la empresa es francesa, y la lectura que se hace es que una multinacional extranjera no tiene ningún interés en investirse de un símbolo nacional español.
Hay quien sostiene que no hay debate que valga: la soberanía de Ceuta no es negociable y no debería depender de la sensibilidad comercial de una cadena. En la vereda contraria, se argumenta que una empresa privada puede elegir qué mensajes vende, sobre todo en un contexto en el que el encargo podía interpretarse como un gesto político.
Boicot y antecedentes
La respuesta no ha tardado: un sector pide boicot a la cadena. También se recuerda un antecedente: en 2019, según las informaciones que circulan, ya se habría producido una negativa similar, justo antes de los episodios migratorios que vivió la ciudad.
La ironía final la pone la política local: se critica a quienes votaron a partidos que impulsan estas dinámicas, y se recuerda que, según un análisis difundido, el 85% de los votos en España sostiene a formaciones que promueven este tipo de políticas. Con ese porcentaje, difícilmente el «no» de un gigante francés va a ser lo que mueva la aguja.