Luis Valdés: de las guerras por el petróleo a las guerras para no abandonarlo
El economista Luis Valdés ha lanzado una tesis incómoda: el orden geopolítico podría estar mutando hacia un escenario en el que las guerras ya no se libren para asegurar el suministro de
petróleo, sino para impedir que las economías lo abandonen. La afirmación, cargada de escepticismo sobre la transición energética, toca un nervio sensible en un momento en que la agenda climática avanza a paso forzado.
La idea parte de una premisa sencilla: el petróleo no solo es energía, es poder. Las potencias que basan su influencia en el control de los hidrocarburos verían amenazada su posición si el mundo migrara masivamente hacia fuentes renovables. En ese contexto, Valdés sugiere que los conflictos armados podrían reorientarse a sabotear o retrasar esa transición.
La tesis no es nueva —ya hay analistas que señalan la guerra de Ucrania como un conflicto energético disfrazado—, pero Valdés la lleva un paso más allá: el objetivo sería mantener cautivo a un mercado que quiere emanciparse. Una provocación que, a juzgar por las reacciones, divide entre quienes la ven como una distopía conspirativa y quienes la consideran una advertencia realista. El debate queda abierto.