Mel Gibson rescata el Sitio de Malta: la épica que la industria no cuenta
Mel Gibson vuelve a las gestas históricas. Según las informaciones que circulan, el director trabaja en una miniserie sobre el Gran Sitio de Malta de 1565, el asedio en el que los Caballeros de San Juan resistieron al imperio otomano hasta la llegada de los tercios españoles. Poco más se sabe del proyecto, pero el material da para una buena polémica.
El episodio central, la fuerza de socorro española que acudió a romper el cerco, incluye una anécdota que divide a los aficionados: un morisco que viajaba con los tercios desertó y avisó a los otomanos de que los refuerzos eran escasos. La jugada le salió mal a quien la tramó. Ese detalle, sin embargo, tiene sus escépticos. Hay quien lo da por cierto y quien lo despacha como bulo sin fundamento. La discusión promete.
La noticia llega con el cartel de proyectos históricos que Gibson dejó a medias o en rumores: una sátira sobre la familia Rothschild con Shia LaBeouf, un posible filme de Don Pelayo, la batalla de Las Navas de Tolosa y hasta una epopeya sobre Blas de Lezo. En ese contexto, Malta se perfila como el más factible y el que mejor encaja con el registro del director: presión, asedio y sangre sin filtros, en la línea de Apocalypto.
Como suele recordarse en el ambiente, las mejores películas de Gibson son las que terminan con los españoles entrando a poner orden. La pregunta para quienes llevan años pidiendo épica histórica sin complejos es por qué siguen sin rodarse las gestas que no necesitan guion: Las Navas, Covadonga, Blas de Lezo. Malta parece el aperitivo.