Los Patriots que ardieron en Kiev antes de entrar en combate
Según las informaciones difundidas en las últimas horas, un almacén en las afueras de Kiev recibía una partida de interceptores Patriot. Horas después, un ataque ruso lo convertía en un hongo de fuego. Las autoridades comunitarias aseguran que no sabían que allí había armas; una versión no oficial habla de “munición convencional para defensa civil”. Los análisis militar-críticos no se lo creen.
La precisión del ataque es el primer dato que llama la atención. Si el arsenal contenía realmente Patriots, Moscú conoció el punto y el momento exactos del desembarco. La inteligencia rusa tiene experiencia en Ucrania, pero el nivel de detalle apunta a algo más que vigilancia rutinaria. El viaje del director de la CIA a Moscú días antes añade leña al fuego: las coincidencias no se consideran inocentes en esta guerra, aunque no haya prueba alguna.
La ubicación del depósito, próximo a viviendas, reabre la polémica sobre el almacenamiento de material militar en zonas urbanas. Una práctica que, se argumenta, expone a la población y convierte objetivos legítimos en bombas de doble efecto. Los vídeos del ataque, con el hongo en el minuto 3:23, circulan con profusión.
La pregunta es doble: ¿fueron los Patriots? Y si lo fueron, ¿cuánta capacidad antimisiles ha perdido Ucrania de un solo golpe? Las versiones no cuadran, y el humo todavía no se ha disipado.