Una oleada de cuentas clon sacude un foro de economía
Más de cincuenta cuentas abiertas en un solo mes, según la recopilación de un participante. Todas con el mismo patrón, según quienes las denuncian: avatar provocador, hilos de dos líneas, respuestas que no responden a nadie. La sección de política de uno de los foros de referencia en España lleva semanas librando una guerra que no tiene nada que ver con el euríbor ni con la vivienda. Tiene que ver con un individuo —o con varios, la autoría sigue discutida— al que se atribuye haber convertido la sección en un vertedero de ruido. La acusación más repetida:
floodear con cuentas clon para sepultar los hilos ajenos y, de paso, forzar el cierre del foro por saturación.
El diagnóstico que más circula apunta a un único responsable. «Muchas si no todas son multis de ese esquizofrénico insoportable», resume un participante que dice haber seguido el rastro durante meses. Otros sostienen que detrás hay algo más organizado: redacciones de medios afines al Gobierno, gabinetes de comunicación,
community managers con nómina. La teoría del entrismo —infiltrarse para reventar desde dentro— tiene tantos defensores como la del simple desequilibrio individual.
Qué es exactamente el floodeo y por qué importa
El floodeo no es opinar mucho. Es abrir hilos vacíos de forma masiva para que los temas con contenido real desaparezcan de la primera página. Un participante lo describe sin adornos: «Cada página de política tiene tres o cuatro temas, el resto era mierda de este subnormal». El efecto es mecánico: si cada hora aparecen diez hilos nuevos de dos líneas, cualquier análisis serio queda enterrado en minutos.
La respuesta de la comunidad ha sido la herramienta más vieja del manual: el ignore. «Todos en el ignore, gracias», escribe uno. «Ya tenía un par de ellos o tres sin ignorar», añade otro. Pero el ignore tiene un límite evidente: si el autor abre una cuenta nueva cada vez que le bloquean, la lista de bloqueados crece más rápido que la paciencia. Y la paciencia, en un foro de economía, es un recurso finito.
La lista negra: más de 50 cuentas identificadas
Un participante ha recopilado y publicado una lista actualizada de cuentas sospechosas que ya supera las cincuenta. La metodología que usa es rudimentaria pero eficaz, según él: mismo tono, misma sintaxis, mismos avatares provocadores —simbología del siglo XX europeo— y una costumbre muy concreta:
responderse a sí mismo en hilos propios para simular conversación. «Habla consigo mismo, se sube los hilos y se zanquea a sí mismo», resume otro.
La lista se ha convertido en el documento oficioso del conflicto. Cada nueva incorporación se anuncia con el mismo ritual: mención pública, captura, bloqueo. Algunos participantes piden incluso un subforo restringido para veteranos, «lejos de purria neófita», como medida profiláctica. La propuesta tiene poco recorrido: fragmentar el foro es la victoria que busca el floodeador.
Las dos teorías que compiten por explicar el ataque
La primera sostiene que detrás hay un individuo concreto, identificado por la comunidad como un antiguo participante con historial de expulsiones, que actúa por resentimiento. «Al final era el subnormal de Elda el que está detrás del 99% de las cuentas», afirma uno de los que dice haber cruzado los datos. La segunda apunta a una operación coordinada: «Vienen directamente de redacciones de medios socialistas y otros antros progres. Se ponen avatares de Hitler o Franco, está muy clara la jugarreta asquerosa». La lógica sería la del falso banderazo: convertir el foro en un antro de extremistas para justificar su cierre.
Ninguna de las dos teorías está probada. Lo que sí está documentado es el patrón, según quienes lo denuncian: cuentas de alta reciente, actividad concentrada en pocas horas, hilos que no superan las dos líneas, avatares diseñados para provocar. Un participante aporta incluso capturas con fechas cruzadas que, según él, demuestran que el mismo individuo conserva pantallazos de mensajes ajenos desde septiembre de 2022. El material completo, con fechas y enlaces, está en la fuente original.
El ruido tapa el debate real: VOX y el descontento de la derecha
Mientras la comunidad discute quién está detrás, el floodeo ha tenido un efecto colateral llamativo: ha enterrado el debate político que sí interesaba. En los márgenes del conflicto asoma el malestar de una parte del electorado de derechas con VOX. Un participante enumera los motivos: «Dicen que existe la violencia machista, ponen a Steegman en lugar de Espinosa, pactan con el PP en Aragón, se suben los sueldos en media España». La conclusión que extrae es tajante: «El fracaso de VOX solo tiene un único responsable: VOX».
Otro añade un matiz que incomoda a propios y extraños: «Yo voté a los tontainas de Vox pero se te quitan las ganas con tanto castrati de la derechita». La discusión sobre si el floodeo es una operación de la izquierda o el berrinche de un individuo desequilibrado se cruza con una pregunta más incómoda: ¿y si el ruido no viniera de fuera, sino de la propia casa?
La lista de cuentas bloqueadas sigue creciendo. El ignore funciona. El floodeo, también. Y mientras nadie demuestre quién está detrás, la única certeza es que un foro de economía con miles de participantes activos dedica más tiempo a defenderse del ruido que a discutir de economía. ¿Cuántas cuentas más hacen falta para que la estrategia funcione?