Chus Fuentes renuncia a la comida a domicilio en A Coruña: «Antes era gratis y ahora me piden 74 euros que no puedo pagar»
Aunque sigue siendo beneficiaria del Servicio de Atención no Fogar (SAF), esta coruñesa no puede asumir el incremento de tarifas en otras prestaciones
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Aunque sigue siendo beneficiaria del Servicio de Atención no Fogar (SAF), esta coruñesa no puede asumir el incremento de tarifas en otras prestaciones
11 oct 2026. Actualizado a las 05:00 h.Añade a La Voz de Galicia en Google
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Chus Fuentes tiene 59 años y en el 2024 le diagnosticaron una neuropatíaque le impide llevar una vida normal. Cuenta que todo comenzó con una situación personal complicada que la llevó a casi no comer durante todo un año. «No podía meter nada en la boca. No tenía ganas. Me estaba dejando morir», recuerda. A raíz de todo ello, estuvo ingresada durante un mes en el Chuac y salió con los problemas de salud que hoy padece. «No sé cómo estoy viva todavía», explica.
La recuperación no fue fácil. Su estado físico la dejó impedida y sin poder salir de casa. «Me caí varias veces y, en una ocasión, estuve cinco horas tirada en el suelo porque no me podía levantar yo sola», comenta. Divorciada y con una hija que viaja mucho, Chus tuvo que solicitar el Servizo de Axuda no Fogar (SAF) y el servicio de comida a domicilio que presta el Ayuntamiento de A Coruña a las personas que lo necesitan. «Soy beneficiaria desde el año 2024», confirma. Sin embargo, el pasado agosto tuvo que renunciar a los menús, debido a que no puede abonarlos. «Antes no pagaba nada por el servicio y, de repente, la factura subió a 73 euros. Yo cobro el Ingreso Mínimo Vital y para mí es inasumible», explica.
Con un café en la mano, en el vestíbulo de la biblioteca González Garcés, asegura que hasta ahora recibía las prestaciones del SAF sin coste económico alguno y que, a pesar de que ahora sí lo tiene que pagar, no puede prescindir de él. «Desde hace un tiempo viene Salvador a ayudarme en casa y con el aseo personal. Es como mi hermano mayor, mi salvador, literalmente». Ahora paga 1,30 euros por una hora diaria de asistencia, de lunes a viernes. Sin entrar en los motivos de la subida de las tarifas, Chus reconoce que en el caso del SAF «es algo asumible», pero los 73 euros de la comida a domicilio «no lo puedo pagar», insiste.
«Intento apañarme»
Así, desde principios de septiembre, esta mujer prepara sus propios menús. «Siempre se me dio bien la cocina e intento apañarme como puedo». Reconoce que cocinar le supone un esfuerzo considerable, pero no echa de menos «tantos yogures, la escasez de fruta y aquellas albóndigas que venían envasadas». Ahora compra pescado fresco casi todos los días y lo prepara con una patata cocida o arroz blanco. De vez en cuando también se prepara filetes de ternera o pollo acompañados de ensaladas. Dice que se encuentra mejor y atribuye parte de esa mejoría a la alimentación.
La otra parte de su bienestar se la debe a un escúter que tiene desde hace cinco meses. «Ahora salgo todos los días. Voy a clases de cocina, de control postural y de inglés. Puedo ir a las revisiones médicas sin necesidad de pedir ayuda a Cáritas, que tiene un servicio de voluntariado maravilloso llamado Acompáñote, y voy retomando poco a poco mi vida social». «Esta pequeña moto me dio la vida. Aunque no tiene suspensión y las calles están llenas de socavones, soy más o menos autónoma», añade.
Aunque vive en el barrio de las Flores, reconoce que tiene suerte porque su casa dispone de ascensor y el portal está justo en la ronda Camilo José Cela, con menos barreras arquitectónicas. En este sentido, lanza a las autoridades municipales un mensaje: «A ver si alguien toma nota de cómo está la ciudad». A las autonómicas les reclama más celeridad en los trámites administrativos: «Llevo esperando desde el 2024 por una cita para obtener la discapacidad».
El Ayuntamiento achaca al copago tan solo dos bajas en el SAD
El Ayuntamiento de A Coruña sostiene que la actualización de las aportaciones por los servicios de ayuda a domicilio responde a la adaptación a la normativa autonómica y descarta que todas las bajas sean consecuencia de la subida de precios. En el servicio de comida a domicilio, la tarifa pasó en agosto de 1,48 a 2,50 euros por menú, un incremento del 68,9 %. Según el gobierno local, en agosto y septiembre hubo 25 bajas y, de las 13 registradas en septiembre, 6 fueron por motivos económicos. El nuevo contrato permite ofrecer hasta 2.600 menús anuales gratuitos a personas en situación de especial vulnerabilidad, previa valoración e informe social.En el Servizo de Axuda no Fogar, la aportación media por hora aumentó de 1,74 a 4,09 euros; en el servicio de atención a personas con dependencia, de 1,80 a 2,41 euros, y en el de atención sociosanitaria, de 1,52 a 3,26 euros. Desde el Ayuntamiento indicaron que desde el 1 de julio se registraron 105 bajas y que, de las 35 del SAD municipal, «dos se identificaron como motivadas por el cambio de copago».
El gobierno local defiende que la actualización responde a la adaptación a la normativa autonómica, una explicación que rechaza la Consellería de Política Social. La Xunta recuerda que el SAF es un servicio de gestión municipal desde el 2008, por lo que cada Concello establece sus condiciones y decide la aportación económica que exige a los usuarios. Añade que los ayuntamientos pueden eximir del copago y que A Coruña antes sí bonificaba esa aportación. «Ahora, no», apuntan.
