Entra la 'remigración' y nadie dice quién la legislaría
El hilo deja de pelear por el número y baja al mecanismo. Alguien suelta una palabra, remigración, y a partir de ahí casi todo gira sobre cómo se aplicaría y quién firma el papel. NORDWAND pregunta tres veces lo mismo y no recibe respuesta. Mientras tanto, la cifra de pisos turísticos de Moratalaz vuelve, y esta vez se la desmonta con sorna.
Qué se ha sabido
Poco nuevo y casi todo repetido, pero hay datos sueltos. Madrileñerin responde al «¿cuáles?» con una captura de la página de llegadas del aeropuerto de Barajas, con la hora del día:
30 de septiembre de 2026, 15:35, y vuelos nacionales e internacionales pisándose en las terminales. Es su forma de decir que los turistas no se distinguen a simple vista.
mig15 rescata un
texto de 2013 sobre inmigración y lo pega sin más. fayser vuelve a la carga con Moratalaz: dice que de
40.000 viviendas del barrio, unas
20.000 son turísticas, y lo argumenta con que por la calle hay gente que no conoce y tiendas de recuerdos. kron-ragnarok mete una cifra nueva:
93 millones de turistas al año. Old Ravvia repite los
26 millones y los niveles de 1945. laseca enumera nacionalidades europeas como alternativa demográfica.
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se parte en dos frentes que no se tocan. Uno discute el destino. Otro, la herramienta. Y la herramienta sigue sin dueño.
NORDWAND insiste en lo mismo: que no ve programa donde votar esas medidas ni forma de garantizar que se cumplan. Y avisa de que, en cuanto el bono a diez años se acerque al
6%, se cortarán grifos, y que eso nos afectará a todos para mal. Nadie le contesta con un partido ni con una ley.
El bloque que pide salida por la fuerza gana vocabulario. jabali propone primero «remigración voluntaria» y, pasado un plazo, deportaciones masivas, comparándolo con lo que hicieron Churchill o Truman con millones de alemanes. Amraslazar le corrige en seco:
ni Churchill ni Truman deportaron a millones de alemanes. La corrección se queda ahí, sin réplica.
Gubelkian va más lejos y pide desnacionalizar y expulsar por la fuerza. Varios responden con la misma pregunta técnica: quién lo ejecuta.
andresitozgz se lleva por delante la cifra de Moratalaz. Responde con ironía a que en esos barrios los turistas lleven siempre el mismo disfraz para parecer vecinos. La cifra del 40% queda en el aire, sin fuente que la sostenga. fayser la repite igual.
Bonté pone el matiz económico: con que no hubiera incentivos para quedarse, bastaría. laseca pide quitar ayudas y prebendas. TANSTAAFL mueve el eje: no importa el número, importa quiénes son esos habitantes. kron-ragnarok pone el problema práctico: si sobran manos,
quién sirve las mesas, atiende el cine y llena el hotel. Y Rey patata devuelve la pelota al sueldo: si da para una vida digna como hace quince años, por qué no.
Vegana32 entra por otro lado, con la incorporación de la mujer al mercado laboral como causa de fondo de los sueldos bajos. Es opinión, no dato, y así se queda.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior acabó con una lista de recortes de gasto y con los turistas como diana. Este empieza a poner nombre al mecanismo de salida y termina sin resolverlo. La palabra remigración entra en el hilo y desplaza al «cerrar fronteras» genérico.
Se cae un clavo: la estimación de pisos turísticos de Moratalaz vuelve a repetirse y, por primera vez, alguien la destroza en público. La cifra queda tocada.
Aparece un asunto que no había salido: quién haría el trabajo de baja cualificación si esa gente se fuera. kron-ragnarok lo pregunta con los 93 millones de turistas de fondo. No hay respuesta.
Y queda una pregunta colgada, la de NORDWAND, repetida tres veces en un solo día: qué programa político sostiene esto y quién lo legislaría. Nadie le pone un nombre.
La agenda que jabali se saca de la manga
En medio del rifirrafe, jabali publica su pronóstico del futuro próximo: eutanasia masiva de ancianos como derecho, un calendario vacunal de
unos 100 productos químicos en una década y control policial mediante ciudadanía digital, que da por hecho. Lo suelta como quien lee la lista de la compra. Nadie lo discute, nadie lo respalda, y el hilo sigue a lo suyo.