Un tuit que muestra el festival de Orania en 2025 defiende que "el primer mundo" y "el tercer mundo" no son lugares sino las personas. Orania es una localidad sudafricana fundada en 1991 que se presenta como un proyecto de autogobierno afrikáner.
La publicación que ha reavivado la conversación es breve: una imagen del festival de Orania en 2025 acompañada de una frase que se ha repetido mucho estos días. "Esto está en África. El primer mundo y el tercer mundo no son lugares. Son las personas". La firma es de Frans de Klerk, y el mensaje que la acompaña añade el mismo argumento con otras palabras.
Qué es Orania y de dónde viene
Orania es una localidad de la provincia sudafricana del Cabo Septentrional, a orillas del río Orange. Se fundó en 1991, en los últimos años del apartheid, cuando un grupo de afrikáneres compró el terreno con la idea de crear una comunidad donde preservar su idioma y su cultura. Su población ronda los 2.500 habitantes, según las cifras que maneja el propio municipio.
El proyecto se organiza como una empresa privada: para instalarse allí hay que pasar una entrevista y aceptar unas normas internas. Buena parte de los servicios —escuela, banco, comercios— los gestiona la propia comunidad. El festival que aparece en la publicación es una de sus citas anuales más visibles.
El argumento del tuit y lo que deja fuera
La frase del tuit tiene gancho porque invierte una intuición muy extendida. Si el desarrollo dependiera solo de las instituciones y las costumbres de un grupo concreto, bastaría con replicar ese modelo en cualquier sitio. Orania sería la prueba: infraestructura cuidada, calles limpias, actividad económica, en un país con una desigualdad enorme.
El problema es que el ejemplo no se sostiene solo. Orania se construyó sobre una compra de tierra en un contexto histórico muy concreto, el de la Sudáfrica posterior al apartheid, y con una población homogénea y pequeña. Eso no se traslada a barrios de millones de personas con orígenes, rentas y lenguas distintas. La comparación entre "primer" y "tercer mundo" mezcla niveles de renta con instituciones, y deja fuera la geografía, la deuda o el acceso a mercados.
Por qué se comparte tanto
La publicación funciona porque conecta con una discusión política real: la idea de que la cultura y las normas de una comunidad explican su prosperidad mejor que su localización. Es un debate viejo, con defensores y críticos serios en economía del desarrollo, y estos últimos suelen señalar que los países pobres no lo son por casualidad ni por carácter.
Conviene separar el dato de la interpretación. Que Orania exista y celebre un festival en 2025 es un hecho. Que eso demuestre que la pobreza es una cuestión de personas y no de lugares es una opinión, y bastante discutida.