Baviera, católica y más rica que la Alemania protestante
¿Por qué algunos países protestantes son más ricos que los católicos? Esa pregunta asume un vínculo que la historia desmiente. Baviera, la región más rica de Alemania, es católica. Austria, ultracatólica, tiene una de las rentas per cápita más altas de Europa. Flandes, el norte de Italia o la mitad de Suiza también cargan con cruces en sus escudos y no les va nada mal. Vamos, que el mito de la ética protestante, popularizado por Max Weber, necesita muchos matices.
Los matices llegan desde la propia historia. El desarrollo del capitalismo no se debe al luteranismo nórdico, sino al calvinismo: Holanda y el mundo anglosajón legitimaron el interés y vieron en el éxito económico una señal de elección divina. Pero incluso ahí hay trampa. Inglaterra, por ejemplo, tenía un protestantismo a su manera, con el rey como cabeza de la Iglesia: algo muy parecido a un cesaropapismo. Y aun así acumuló capitales.
El resto lo hizo la geografía. El eje comercial atlántico desplazó al Mediterráneo y con él al dinero que engordaba a Génova o Venecia. El norte tenía carbón a punta de pala; el sur vendía vino y aceite. Y en los países protestantes la corona expropió al clero, dejando la riqueza dentro; en España e Italia el dinero salía hacia Roma. La fe nunca fue el factor. Fueron los puertos, las minas y las expropiaciones.