Ceuta y la culpa: ¿la izquierda, la derecha o el capitalismo global?
La pregunta que surge tras el último episodio de tensión migratoria en Ceuta es directa: ¿quién ha provocado este desorden? Hay quien responde sin dudar que la izquierda, acusada de semilegalizar la ocupación y de convertir el Estado de derecho en papel mojado. Otros, sin embargo, recuerdan que las políticas de abaratamiento del empleo y la presión sobre la vivienda llevan décadas firmadas por todos los bloques. Esta vez ni siquiera hay consenso sobre el enemigo: mientras unos señalan a Moncloa, otros apuntan a la CEOE y a los gobiernos que abrieron la puerta a la mano de obra barata.
El reparto de responsabilidades
La acusación más dura -la que ve una conspiración de la izquierda para destruir el país- choca con un matiz incómodo: el sistema que se critica no es exactamente socialista. No hay expropiaciones masivas ni cierre de fronteras, apuntan los más escépticos. Lo que hay es capitalismo global, con vivienda tratada como activo financiero y explotación laboral servida en bandeja. En este esquema, los empresarios y los partidos de todo el espectro salen retratados, y la etiqueta «rojo» pierde la exclusividad que algunos le conceden.
El ciclo político que nunca corrige nada
Hay otra lectura que tampoco ayuda a la comodidad de nadie: la alternancia no arregla los problemas de fondo. La previsión de que en 2027 vuelva a gobernar el partido de siempre, con sus cuatro escándalos, y que después la historia se repita, invita a mirar la política como un teatro. Mientras tanto, la vivienda cara y el empleo precario siguen ahí, sin que ninguna mayoría los aborde. La ironía es que todos coinciden en el diagnóstico de fondo, pero nadie quiere salir en la foto.