El Evangelio dominical: rutina digital con más menciones que respuestas
Cada domingo se replica la misma mecánica. Se publican las lecturas del día —hoy, 2 Reyes 4, 8-11.14-16a—, se cuelga la homilía del padre Santiago Martín, y se convoca al Santo Rosario a las 22:00. Pero lo que llama la atención no es el contenido teológico, sino la lista de usuarios mencionados: más de sesenta, casi siempre los mismos. La participación, sin embargo, es mínima.
El formato recuerda a los boletines parroquiales digitales, con un guiño al pasado: las citas a los Padres del Desierto (vía surco.org) y la Corona de la Divina Misericordia a las 15:00, la hora de la misericordia. La misa en directo desde Corvera (Asturias) a las 12:30 añade el componente local.
Lo curioso es que, pese al esfuerzo por mantener el ritual, el eco es casi nulo. Quizá la audiencia prefiere el silencio contemplativo. O tal vez la saturación de menciones ahoga la conversación. Lo cierto es que el Evangelio se sigue proclamando, aunque nadie responda.