Religión: Santo evangelio de hoy. Miércoles, 30 de septiembre, "Llegue hasta ti mi súplica, Señor" **************************************Sto.Rosario a las 22.00

Santo evangelio de hoy. Miércoles, 30 de septiembre, "Llegue hasta ti mi súplica, Señor" **************************************Sto.Rosario a las 22.00
RESUMEN

El Evangelio de hoy, miércoles 30 de septiembre, es el pasaje de Lucas 9,57-62, donde Jesús muestra que seguirlo no admite condiciones ni demoras. La primera lectura, del libro de Job, y el Salmo 87 completan una liturgia que gira en torno a la confianza en Dios en medio de la prueba.

Hay días en que la liturgia parece golpear justo donde duele. El de hoy es uno de esos. La Iglesia pone sobre la mesa tres textos que no se andan con rodeos: Job clamando desde su desgracia, un salmista que grita desde el fondo del pozo y un Jesús que responde con exigencias incómodas a tres personas que querían seguirle. No es una lectura para leer en diagonal y pasar a otra cosa.

Job, el hombre que perdió todo y siguió creyendo

El libro de Job es uno de los textos más duros del Antiguo Testamento. Narra la historia de un hombre justo, rico, con familia numerosa y salud de hierro, a quien Dios permite que Satán despoje de todo: bienes, hijos y la propia salud. Su mujer le sugiere que maldiga a Dios y muera. Sus amigos le dicen que algo habrá hecho mal para merecer semejante castigo. Job no lo acepta.

En el pasaje que se proclama hoy, Job 9,1-12.14-16, responde a sus amigos con una declaración que mezcla resignación y lucidez. Reconoce que el ser humano no puede pleitear con Dios y ganarle. «De mil razones no le rebatirá ni una», dice. Pero no es una rendición cobarde. Es la constatación de que Dios es Dios y él es criatura. Job no entiende lo que le pasa, no se le oculta, pero tampoco reniega. Sabe que si quisiera discutir con el Creador, perdería. Y aun así, sigue hablándole.

El texto menciona a Dios desplazando montañas, estremeciendo la tierra, mandando al sol que no brille, creando la Osa, Orión y las Pléyades. Es un lenguaje de poder cósmico que hoy nos puede sonar grandilocuente, pero que en el contexto del antiguo Israel era la forma de decir: esto no va de ti, va de algo mucho más grande. Job lo acepta. No con alegría, no con comprensión. Con fe desnuda.

La liturgia católica lee este pasaje el 30 de septiembre dentro del ciclo ferial. No es una elección arbitraria. La Iglesia quiere que el creyente se enfrente a la pregunta que Job deja flotando: ¿se puede confiar en Dios cuando todo va mal?

El Salmo 87: gritar desde el fondo

El salmo responsorial de hoy es el Salmo 87 en la numeración litúrgica católica, que corresponde al Salmo 88 en la numeración hebrea estándar. Es uno de los salmos más sombríos del salterio. Empieza con una invocación desesperada: «Todo el día te estoy invocando, Señor, tendiendo las manos hacia ti». Y sigue con una serie de preguntas que no tienen respuesta fácil.

«¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias?» El salmista pregunta si Dios sigue siendo Dios en el sepulcro, en la tiniebla, en el país del olvido. Es una pregunta brutal. La tradición judía y cristiana la ha conservado precisamente porque no la esquiva. El creyente también grita cuando no ve salida.

La respuesta del salmo no es un consuelo fácil. El salmista sigue pidiendo auxilio, sigue diciendo que por la mañana irá a su encuentro su súplica. No dice que ya está resuelto. Dice que sigue ahí, plantado, hablando con Dios aunque Dios parezca callado. La tradición de los dominicos, en los comentarios que acompañan la liturgia de hoy, lo resume así: el silencio de Dios no es falta de atención, sino un modo de pronunciarse.

Es una idea que cuesta tragar. Sobre todo para quien está en el fondo del pozo ahora mismo. Pero es la que sostiene el salmo y la que sostiene a Job. No hay una explicación del sufrimiento. Hay una presencia que no se ve.

Tres encuentros, una sola exigencia: sígueme sin condiciones

El Evangelio de hoy es Lucas 9,57-62. Mientras Jesús va de camino a Jerusalén, tres personas se le acercan. La primera toma la iniciativa: «Te seguiré adondequiera que vayas». Jesús le responde con una frase que se ha citado mil veces: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». No le dice que no. Le dice lo que hay.

La segunda persona recibe la llamada directamente de Jesús: «Sígueme». Y responde: «Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre». Es una petición razonable. En la cultura judía del siglo I, enterrar a un padre era un deber sagrado. Jesús contesta: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios». La respuesta suena dura. No es un desprecio a la familia. Es una jerarquía: el Reino va primero.

El tercero también pone una condición: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa». Y aquí Jesús usa una imagen agrícola que sus oyentes entendían perfectamente: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios». En el arado de la época, si mirabas atrás, la línea se torcía. El surco tenía que salir recto. La mirada, al frente.

Los tres episodios comparten una estructura: alguien quiere seguir a Jesús, y Jesús responde mostrando el coste. No hay promesas de comodidad. No hay garantías. No hay un plan de carrera. Hay un camino que exige despojarse y no mirar atrás.

Fray Antonio Bueno Espinar, del Convento de Santa Cruz la Real de Granada, lo comenta señalando que el seguimiento de Cristo pasa por aceptar las condiciones que se derivan de su modo de vivir. Jesús no tiene nada propio. Todo lo tiene en común. El que quiera ir con él, ese es el modelo.

La pregunta que deja el Evangelio no es retórica. Es directa: ¿qué antepones tú? ¿El entierro del padre? ¿La despedida de la familia? ¿La comodidad de tener un sitio donde dormir? Lucas no responde por ti.

Un 30 de septiembre que no es casual

La liturgia de hoy se celebra en la memoria de San Jerónimo, el traductor de la Biblia al latín, cuya fiesta es precisamente el 30 de septiembre. Jerónimo pasó décadas en Belén traduciendo los textos originales hebreos y griegos. Su obra, la Vulgata, fue la Biblia de la Iglesia occidental durante más de mil años. Un hombre que puso la mano en el arado y no miró atrás.

Eso conecta con el Evangelio de hoy de una manera que no hace falta subrayar. Jerónimo no tuvo donde reclinar la cabeza. Discutió, se equivocó, se enfadó con sus contemporáneos, pero no abandonó el trabajo. La Iglesia lo propone como modelo de amor a la Escritura. Y la Escritura de hoy habla precisamente de eso: de seguir sin condiciones.

La oración colecta del domingo, citada en los comentarios dominicos, da una clave para leer todo el conjunto: Dios muestra su poder con el perdón y la misericordia. En Job, en el salmo, en el Evangelio. La prueba no es castigo. La demora no es abandono. El silencio no es ausencia.

Ahora bien, esto es teología, y la teología no responde a todo. Quien esté pasando por un mal momento y lea estas líneas hará bien en buscar acompañamiento real. Un sacerdote, un terapeuta, un amigo que escuche. La fe no sustituye a la ayuda profesional. Job tenía amigos que le escuchaban, aunque no le entendieran. El salmista gritaba. Jesús no prometió una vida sin dolor, prometió estar en ella. Eso no quita el dolor. Pero cambia quién lo atraviesa contigo.

Claves

- 30 de septiembre: memoria litúrgica de San Jerónimo, traductor de la Vulgata.

- Lucas 9,57-62: el Evangelio del día, con los tres encuentros sobre el seguimiento.

- Job 9,1-12.14-16: primera lectura, Job reconoce que no puede pleitear con Dios.

- Salmo 87 (88 hebreo): salmo responsorial, una súplica desde la tiniebla.

- Fray Antonio Bueno Espinar O.P.: autor de la reflexión, del Convento de Santa Cruz la Real de Granada.

Entidades

Job, Lucas, Jesús, San Jerónimo, Fray Antonio Bueno Espinar, Convento de Santa Cruz la Real, Granada, Vulgata, Salmo 87, Salmo 88, libro de Job, Evangelio de Lucas, Reino de Dios, Iglesia católica, dominicos.

Vídeos
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.
🔒 El debate completo es solo para registrados
Este tema tiene 12 respuestas con datos, fuentes y análisis. Crea tu cuenta gratis y accede a todo el debate en 30 segundos.
Crear cuenta gratis →
Sin tarjeta de crédito · Gratis para siempre

Estadísticas del foro

Temas
2.052.777
Mensajes
58.252.004
Miembros
190.900
Último miembro
bergstrom.

El blog de burbuja.info

Volver