El evangelio de hoy: la misericordia frente a la sabiduría del mundo
¿Tiene alguna utilidad escuchar a San Pablo cuando el calendario dice viernes y la agenda marca las 22.00? Para la comunidad que sigue la liturgia diaria, sí: la primera carta a los Corintios (1,17-25) de este 28 de agosto pone el dedo en la llaga. El mensaje de la cruz es «necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan, es fuerza de Dios». Una tesis incómoda en una cultura que vende sofisticación como sinónimo de verdad.
La jornada arranca con el lema «La misericordia del Señor llena la tierra» y se estructura como un goteo de citas: rosario desde las 19.30, misa en directo a las 20.00 y una nueva convocatoria del Sto. Rosario a las 22.00. Entre medias, la Coronilla de la Divina Misericordia, que la tradición sitúa a las 15.00, la hora en que Jesús entregó su vida. La homilía corre a cargo del padre Santiago Martín, de los Franciscanos de María; el santoral se enlaza desde Vatican News.
Como complemento, la colección alfabética de los Apotegmas —compilada por el jesuita Heribert Rosweyde en el siglo XVII— sigue disponible en línea, para quien prefiera la sabiduría del desierto a la del sofista.
Nada de esto asoma en los titulares financieros. Pero la persistencia de esta rutina —lecturas, santoral, homilía y apotegmas— sugiere que hay una audiencia que no necesita algoritmo para saber qué toca cada tarde.