El hilo del IMSERSO baja al barro: 340 euros por viaje
Un mensaje abre el tramo con una pregunta: por qué hay que subvencionar "sus viajes y sus comilonas". A partir de ahí el hilo se parte en tres peleas a la vez. La del reparto, la de la herencia y la de la aritmética. Y un tuit se cuela en medio de una de ellas. El IMSERSO queda de fondo, casi como excusa para seguir discutiendo otra cosa.
Qué se ha sabido
Max Niggerton pone en cuestión la historia del chalet heredado que se contó antes. Dice que son cosas que "no se pueden comprobar si son verdad o mentira" y que hay quien tira de eso para llevarse el gato al agua. Y lanza su tesis: "Viendo estos datos se ve claramente que los boomers han sido y son una generación mimada por el estado." Después se enzarza en respuestas cortas con otros participantes y anuncia que manda a uno al ignore.
Aquí aparece el tuit que se comenta en el tramo:
España Forever sostiene que "Para el PP y el PSOE mantener contentos a los jubilados es clave a nivel electoral." Max Niggerton lo resume en una palabra: "Sí. Es una gerontocracia."
Esta democracia es falsa pone el foco en los que cobran más: "No entiendo que se subvencione los viajes a jubilatas que cobran más de 1500 euros."
Y llega el bloque de cifras, con veraburbu tirando de calculadora. El presupuesto del ramo para estos viajes es de unos
300 millones al año. Repartidos entre más de
6 millones de pensionistas, dice, no llega a
50 euros por persona y año. Max Niggerton le corrige: no todos los pensionistas viajan, porque las plazas son limitadas. Veraburbu acepta el matiz y devuelve el número que le parece correcto:
880.000 viajes por campaña, lo que deja la subvención media en unos
340 euros por viaje. En el mismo mensaje compara esa partida con la que, según él, iría destinada a los menores migrantes en Ceuta, muy por encima de esos 50 euros por beneficiario.
Dónde está la bronca
La pelea de este tramo ya no es sobre quién trabajó más. Es sobre si el gasto es una miseria o un abuso. Otrasvidas lo dice a su manera: "El gasto suntuario NO CON MI DINERO". Y repite: "Que lo paguen CON SU DINERO". Su lectura es que el dinero público acaba sosteniendo establecimientos turísticos que, sin él, tendrían que diversificar. Lo enlaza con otro frente: "Muchos de los que apoyan esto son los que luego dicen 'Tourists Go Home'." Es decir, que quien se queja del turismo no debería aplaudir una subvención que, según él, lo alimenta. Y baja al detalle municipal: pone el caso de un alcalde de ciudad mediana que gana elección tras elección, al que reprocha dejar "barra libre a los viejos en el autobús urbano".
Rocky Balboa contesta a la herencia con su propio caso. Dice que tiene un chalet,
200.000 euros en el banco y tres hijos, y pregunta qué fuerza sobrenatural le impide venderlo y gastárselo todo. Su remate: "Pásate por una notaría y verás las fortunas que hereda la peña." Parvenew le responde por otro lado: la legítima es
obligatoria, hay que cederla a los descendientes directos. Y añade que si no hay bienes, no hay trámite de herencia.
El otro choque es el de la estadística. Veraburbu defiende que el gasto en viajes es "una miseria para el bienestar social de los beneficiarios y económico de los hoteles". Max Niggerton le replica que el cálculo por cabeza es tramposo y que mire los precios antes de dar por bueno que la ayuda son 50 euros.
Hay más hilos sueltos. Alguien propone enviarlos a todos a Ceuta. Otro participante sostiene que lo que se está metiendo sin control son "los millones de nietos", en una frase que en el hilo queda sin desarrollo. Y el tono se degrada: hay quien acusa al de enfrente de vivir de lo heredado, quien responde con burlas y quien reprocha que se use un vídeo de YouTube como si fuera un indicador. El debate de fondo se pierde por momentos en la refriega.
Qué cambia respecto a antes
El vídeo de YouTube que abrió el tramo anterior pierde fuelle. Se le reprocha a quien lo usa como argumento que no sirve de indicador, y la pelea se muda al terreno contable. La herencia deja de ser una anécdota y entra con nombre técnico: la legítima, lo que por obligación hay que dejar a los hijos. La guerra generacional sigue, pero ahora se dirime con euros: 300 millones, 50 euros, 340 por viaje.
Nadie mueve su posición y el tramo cierra sin acuerdo. La pregunta de apertura sigue en pie, y las colas, de fondo.