Un dron con IA decide matar: tres civiles muertos en Zaporiyia
El primer ataque autónomo de la historia con víctimas mortales ya tiene lugar, aunque la fecha exacta se mueve en el terreno de las versiones. Un dron ruso supuestamente guiado por una inteligencia artificial experimental mató a tres personas en Zaporiyia, Ucrania, entre ellas una estudiante de 19 años. El coronel Serhiy Minaiev, jefe de las defensas aéreas de la ciudad, lo dejó claro ante The New York Times: «Dentro de unos años viviremos como en Terminator. No es ninguna broma. Las máquinas están tomando decisiones para atacar».
La noticia tiene un boquete: nadie sabe si es realmente la primera vez. Un sector del análisis militar sostiene que Estados Unidos o Israel llevan años probando sistemas letales autónomos, aunque sin muertes públicas. La falta de pruebas y el origen del informe alimentan la sospecha de que el relato tenga más de propaganda que de sorpresa.
Más allá de la verificación, el suceso abre una caja de Pandora jurídica. Si la máquina decide sola, no hay culpable humano. Esa desviación de responsabilidad convierte a los civiles en objetivos potenciales y vacía las zonas próximas al frente. Como apunta una corriente de análisis, el mismo ataque será presentado como daño colateral o como terrorismo según quien narre los hechos.
Lo único seguro es que la línea entre el orden humano y el algorítmico acaba de romperse. Si la comunidad internacional no regula a tiempo, el próximo Terminator no necesitará director de cine. Y como predicción con reservas: el tiempo dirá si estas muertes fueron una excepción o la inauguración de una nueva normalidad.