La curia vaticana es la RELIGIÓN de ESTADO; no hay RELIGIÓN si no hay minorías poderhabientes interesadas en crearla; y las minorías poderhabientes que conforman el ESTADO adoptan o directamente crean dicha religión. ROMA adoptó el cristianismo (luego catolicismo) para impedir la REVOLUCIÓN POPULAR CRISTIANA que avanzaba a buen ritmo (aun de forma caótica). Y aún así no pudo impedirla del todo, porque a la caída de ROMA, se abrieron ventanas de libertad por toda Europa, inspiradas en el cristianismo original, el de JESÚS, sobre todo en la Península Ibérica y su Alta Edad Media, la etapa histórica de mayor libertad para el PUEBLO; ocultada con la farsa del feudalismo (casi inexistente en la Península Ibérica) y con la matraca (en un sentido u otro) de Al Andalus. En esa época, en la mitad norte de la península ibérica se abolió la esclavitud, y por eso se pudo expulsar al invasor sarracin, y lo hicieron sobre todo los pueblos libres, autogobernados en concejo abierto y con sus
milicias concejiles... Los historiadores, al servicio de los poderosos siempre, nos cuentan, por contra, que fueron la corona y su catolicismo y su derecho romano los que expulsaron al invasor. Falso de toda falsedad; al invasor tiránico y liberticida sarracin lo expulsaron, sobre todo, los PUEBLOS IBÉRICOS de la mitad norte de la Península Ibérica autogobernados por derecho consuetudinario y con sus milicias concejiles, en una lucha constante durante siglos.
Y ahora, en el siglo XXI, esa curia vaticana está aliada con las RELIGIONES POLÍTICAS LAICAS (feminismo, inmigracionismo, etc.) que ya son directamente creaciones de los ESTADOS.
Lo determinante es el PODER, independientemente del tonalidad u origen de éste. Si no se entiende esto no se entiende nada. En concreto lo determinante es el
grado de concentración del poder. Mientras todos, unos y otros, aprobéis la existencia de PODER CONCENTRADO, todo seguirá su curso, el curso que diga el PODER, y vosotros no seréis NADA; nada más que objetos de usar y tirar en manos de las minorías poderhabientes y castas de expertos a su servicio.
Los católicos, si de verdad se dicen seguidores de JESÚS y no de la CURIA, deben hacer la misma REVOLUCIÓN CRISTIANA que hizo JESÚS en su momento, es decir, contra toda TIRANÍA.
Cuando Jesús dijo, "
Al césar lo que es del César" no se refería a afirmar el poder que el César se autoadjudicó, sino a que todo aquel que quisiera seguir al César y su
poder terrenal, que lo siguiera, allá cada cual; pero que había y hay otra vía, que es la de los sin PODER, los que no quieren el PODER en este mundo (recordad, "
mi reino no es de este mundo").
Esto es la Iglesia Católica (y no sólo ahora, sino siempre; simplemente todo PODER tiende a degenerar, porque el PODER corrompe, y el PODER ABSOLUTO corrompe absolutamente):
Ahora estamos en una fase histórica en la que todos los PODERES, ya corrompidos hasta el infinito y más allá, se alían definitivamente contra el PUEBLO.