Agosto borra del telediario a Zapatero, Plus Ultra y Begoña
Ni Zapatero, ni Plus Ultra, ni Begoña, ni las joyas. La agenda política española, hirviendo en junio, se ha esfumado de las parrillas televisivas en pleno agosto. No hay un comunicado oficial que explique la desaparición; los casos simplemente han dejado de emitirse. Puede ser la rutina estival de las redacciones, pero algunos detalles invitan a mirar con lupa.
La anécdota que mejor retrata el momento no es política: mientras se cuecen asuntos de calado, una televisión informaba del lanzamiento de miles de patos de goma a un río de Chicago por solidaridad. Noticias de relleno ocupando el espacio que hace semanas pertenecía a las presuntas irregularidades. Hay interpretaciones para todos los gustos: quienes ven una simple falta de material en agosto y quienes sospechan de un apagón deliberado para que las aguas se calmen.
El otro foco de atención es Ceuta. La llegada de personas migrantes ha copado los informativos, pero el tratamiento informativo ha levantado ampollas. En alguna retransmisión, el reportero describía a los migrantes colaborando con los servicios de limpieza de la playa. Las imágenes, según varios análisis, no respaldaban esa narración. No es la primera vez que el relato y lo que muestran las cámaras se separan.
La pregunta que flota es si estamos ante un parón estacional o ante una gestión consciente de la actualidad. En septiembre, cuando la política regrese con toda su crudeza, lo sabremos. Si los escándalos reaparecen como si nada, todo habrá sido un verano más. Si no lo hacen, habrá que preguntarse qué se hizo durante estas semanas.