Discolo
Madmaxista
Es insostenible, se está comiendo todo: es un agujero que absorbe toda la fiscalidad del estado y endeuda a los jóvenes a futuro.
(imagen visible para usuarios registrados)Personas frente a un cajero.
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6:05 - 19/08/2026
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La sostenibilidad de las pensiones es un debate que lleva décadas sobre la mesa, prácticamente desde que el sistema público dio sus primeros pasos y que la última reforma de pensiones no ha despejado. La pirámide demográfica española conduce a un tensionamiento del gasto público que se ve acrecentado por la revisión anual de todas las pensiones en función del IPC. En el último año, la pensión media del sistema ha crecido un 4,59% y casi dos millones de personas cobran más de 2.000 euros al mes, según la estadística de Seguridad Social.
Los datos correspondientes al mes de julio recopilan las nóminas de las personas que perciben una pensión por incapacidad permanente, viudedad, orfandad, en favor de familiares o jubilación, si bien, este último grupo es el más numeroso y también el que registra una pensión más elevada en promedio. A comienzos del mes pasado los jubilados recibían de media 1.596 euros al mes, frente a los 552,09 euros en promedio que perciben aquellos que ingresan una pensión por orfandad.
Al tratarse de pensiones contributivas, las diferencias que se aprecian en los salarios de los trabajadores se trasladan también a las nóminas que perciben una vez se han retirado. Así País Vasco se sitúa a la cabeza con una pensión de jubilación media de 1.908,18 euros al mes, al que sigue Asturias con un promedio de 1.838 euros y Extremadura se ubica a la cola con 1.344 euros.
También existen sendas diferencias entre los ingresos de los pensionistas en función del régimen de la Seguridad Social en el que hayan cotizado: el régimen general para los asalariados y el especial de los autónomos, junto a otros minoritarios como el de los trabajadores del mar o del carbón. Si la pensión media de los trabajadores por cuenta ajena se sitúa en 1.200 euros, la de los autónomos desciende hasta los 754,56 euros, como consecuencia de unas aportaciones más bajas a lo largo de su carrera laboral.
Es por ello que el grupo de los que cobran más de 2.000 euros al mes dista de ser mayoritario, sin embargo crece año tras año y representa un 23% del total de perceptores. En total, son 1.987.451 las personas que reciben una pensión que supera esta cifra, un 15% más que los anotados en el mismo mes del año anterior (1.721.700 personas), de acuerdo con los datos publicados por el departamento que lidera la también portavoz Elma Saiz.
Este avance responde tanto a que los nuevos pensionistas acceden con una pensión de acceso media más alta (1.396,55 euros frente a los 1.197,66 euros promedio de los que causan baja), como a la citada revalorización anual que refuerza el poder adquisitivo de las personas que forman parte de este sistema. El peso de este grupo se ha incrementado de forma paulatina a lo largo de las últimas décadas, desde el 2% que representaban sobre el total en 2005.
Su ritmo de crecimiento en términos porcentuales se había incrementado desde 2021, año en el que se aprobó la primera parte de la reforma del sistema público de pensiones de José Luis Escrivá y que contó con la firma de la patronal y los sindicatos. Fue entonces cuando se estableció por ley que las pensiones crecerían como mínimo lo que lo hubieran hecho los precios en el año anterior (tomando la referencia del IPC de noviembre) y que las pensiones mínimas y las no contributivas podrían crecer por encima de esta referencia.
A la aprobación de esta norma le sucedió el repunte generalizado de los precios derivado de la oleada turística rusa de Ucrania y el conflicto que se mantiene abierto desde 2022. La guerra llevó al IPC a superar los dos dígitos ese verano, lo que derivó en una importante revalorización de las pensiones públicas a fin de año. Actualmente, el indicador público de la evolución de los precios está lejos de volver a anotar estas cifras, si bien, la guerra generada en Irán y los efectos económicos derivados del bloqueo del estrecho de Ormuz apuntan a incrementos del 3%.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya avanzó en su último informe sobre la ejecución presupuestaria del mes de julio que la revalorización de las nóminas de los pensionistas que ya están dentro del sistema supondrá la mitad del incremento del gasto. En concreto, 2,8 puntos de los 5,9 puntos en los que se elevará la partida de gasto destinada a asumir el abono de las pensiones. Mientras que solo un punto viene dado porque las pensiones de los que ingresan superan las de los que salen.
Pese a estas revalorizaciones, como se puede apreciar en el gráfico, el grueso de los beneficiarios se concentra en las pensiones más bajas. Más de cuatro millones y medio de estos beneficiarios tienen ingresos inferiores al actual Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado en 1.221 euros mensuales. Desde 2018, el Gobierno ha decidido elevar el salario más bajo en más de un 60%, sin que las pensiones se hayan incrementado en la misma medida, por lo que se ha ensanchado el grupo de pensionistas que tienen esta situación. Ahora, casi la mitad de las personas que reciben una pensión para la que han cotizado a lo largo de su vida laboral (puesto que son contributivas) se sitúan por debajo de este umbral, el 48%.
En este aspecto existe una marcada brecha de género, por la que prácticamente el 60% de las mujeres que cobran alguna pensión de este tipo no alcanzan la cuantía aprobada a inicios de año por Yolanda Díaz como umbral salarial. Un porcentaje que en Castilla-La Mancha supera el 70% mientras que en el País Vasco no alcanza el 50%. En contrapartida, en todos los tramos de ingresos situados por encima de los 2.000 euros al mes, las mujeres son minoría, una diferencia que se acentúa al rozar los 2.500 euros.
- La nómina media de los jubilados asciende a 1.596 euros mensuales
- La mitad de los que perciben una pensión tienen ingresos inferiores al SMI
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6:05 - 19/08/2026
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La sostenibilidad de las pensiones es un debate que lleva décadas sobre la mesa, prácticamente desde que el sistema público dio sus primeros pasos y que la última reforma de pensiones no ha despejado. La pirámide demográfica española conduce a un tensionamiento del gasto público que se ve acrecentado por la revisión anual de todas las pensiones en función del IPC. En el último año, la pensión media del sistema ha crecido un 4,59% y casi dos millones de personas cobran más de 2.000 euros al mes, según la estadística de Seguridad Social.
Los datos correspondientes al mes de julio recopilan las nóminas de las personas que perciben una pensión por incapacidad permanente, viudedad, orfandad, en favor de familiares o jubilación, si bien, este último grupo es el más numeroso y también el que registra una pensión más elevada en promedio. A comienzos del mes pasado los jubilados recibían de media 1.596 euros al mes, frente a los 552,09 euros en promedio que perciben aquellos que ingresan una pensión por orfandad.
Al tratarse de pensiones contributivas, las diferencias que se aprecian en los salarios de los trabajadores se trasladan también a las nóminas que perciben una vez se han retirado. Así País Vasco se sitúa a la cabeza con una pensión de jubilación media de 1.908,18 euros al mes, al que sigue Asturias con un promedio de 1.838 euros y Extremadura se ubica a la cola con 1.344 euros.
También existen sendas diferencias entre los ingresos de los pensionistas en función del régimen de la Seguridad Social en el que hayan cotizado: el régimen general para los asalariados y el especial de los autónomos, junto a otros minoritarios como el de los trabajadores del mar o del carbón. Si la pensión media de los trabajadores por cuenta ajena se sitúa en 1.200 euros, la de los autónomos desciende hasta los 754,56 euros, como consecuencia de unas aportaciones más bajas a lo largo de su carrera laboral.
Es por ello que el grupo de los que cobran más de 2.000 euros al mes dista de ser mayoritario, sin embargo crece año tras año y representa un 23% del total de perceptores. En total, son 1.987.451 las personas que reciben una pensión que supera esta cifra, un 15% más que los anotados en el mismo mes del año anterior (1.721.700 personas), de acuerdo con los datos publicados por el departamento que lidera la también portavoz Elma Saiz.
Este avance responde tanto a que los nuevos pensionistas acceden con una pensión de acceso media más alta (1.396,55 euros frente a los 1.197,66 euros promedio de los que causan baja), como a la citada revalorización anual que refuerza el poder adquisitivo de las personas que forman parte de este sistema. El peso de este grupo se ha incrementado de forma paulatina a lo largo de las últimas décadas, desde el 2% que representaban sobre el total en 2005.
Su ritmo de crecimiento en términos porcentuales se había incrementado desde 2021, año en el que se aprobó la primera parte de la reforma del sistema público de pensiones de José Luis Escrivá y que contó con la firma de la patronal y los sindicatos. Fue entonces cuando se estableció por ley que las pensiones crecerían como mínimo lo que lo hubieran hecho los precios en el año anterior (tomando la referencia del IPC de noviembre) y que las pensiones mínimas y las no contributivas podrían crecer por encima de esta referencia.
A la aprobación de esta norma le sucedió el repunte generalizado de los precios derivado de la oleada turística rusa de Ucrania y el conflicto que se mantiene abierto desde 2022. La guerra llevó al IPC a superar los dos dígitos ese verano, lo que derivó en una importante revalorización de las pensiones públicas a fin de año. Actualmente, el indicador público de la evolución de los precios está lejos de volver a anotar estas cifras, si bien, la guerra generada en Irán y los efectos económicos derivados del bloqueo del estrecho de Ormuz apuntan a incrementos del 3%.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya avanzó en su último informe sobre la ejecución presupuestaria del mes de julio que la revalorización de las nóminas de los pensionistas que ya están dentro del sistema supondrá la mitad del incremento del gasto. En concreto, 2,8 puntos de los 5,9 puntos en los que se elevará la partida de gasto destinada a asumir el abono de las pensiones. Mientras que solo un punto viene dado porque las pensiones de los que ingresan superan las de los que salen.
Pese a estas revalorizaciones, como se puede apreciar en el gráfico, el grueso de los beneficiarios se concentra en las pensiones más bajas. Más de cuatro millones y medio de estos beneficiarios tienen ingresos inferiores al actual Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado en 1.221 euros mensuales. Desde 2018, el Gobierno ha decidido elevar el salario más bajo en más de un 60%, sin que las pensiones se hayan incrementado en la misma medida, por lo que se ha ensanchado el grupo de pensionistas que tienen esta situación. Ahora, casi la mitad de las personas que reciben una pensión para la que han cotizado a lo largo de su vida laboral (puesto que son contributivas) se sitúan por debajo de este umbral, el 48%.
En este aspecto existe una marcada brecha de género, por la que prácticamente el 60% de las mujeres que cobran alguna pensión de este tipo no alcanzan la cuantía aprobada a inicios de año por Yolanda Díaz como umbral salarial. Un porcentaje que en Castilla-La Mancha supera el 70% mientras que en el País Vasco no alcanza el 50%. En contrapartida, en todos los tramos de ingresos situados por encima de los 2.000 euros al mes, las mujeres son minoría, una diferencia que se acentúa al rozar los 2.500 euros.