Sin caer en el "ausustaviejismo" me parece interesante explorar el concepto de "
cognitive surrender", para tratar de entender CUÁNDO SE TOPA CON SU LÍMITE. Los más antiguos sabrán que hubo una época (pre-Google y Wikipedia) en la que un tío con ciertos conocimientos poco prácticos podía destacar como "genio" o "inteligente". No sé, te sabías las capitales de todos los países, o la producción de carne (los 10 principales productores), o la formación del equipo del Real en 1959, y en alguna conversación random podías meter el bocadillo (aunque fuera forzado), y ni qué decir si "justo" alguien preguntaba algo vinculado.
- ¡Guau tío!, ¡eres un genio! Y esa fama de "genio" hasta te podía generar beneficios insospechados. Llegó Google y Wikipedia y ese mundo se acabó. Hasta el menos informado de la mesa sacaba su móvil y te conseguía la capital de Turmekistán, o los goles que hizo el Real en 1961, partido por partido. Habíamos perdido la batalla de los datos, pero aún quedaba
la batalla de la INTELIGENCIA. El tío que sabía armar una "planilla Excel" para resolver el tema, o el programador que armaba la función que contaba los años bisiestos para que febrero no te arruinara el cálculo de días, o el que se las ingeniaba por hacer unos logotipos chulos, o el que podía hacer un contrato de licencia de propiedad intelectual adaptado al caso, era el "inteligente". Y ese puesto de "inteligencia" logró sobrevivir a Google y Wikipedia, porque además de los "datos"
había que saber combinarlos adecuadamente. Ahora la "planilla Excel", o la "función que hace tal cosa", o el "diséñame un logotipo que transmita tal idea", o el "hazme el contrato de licencia"... SE LO ENCARGAN A LA IA. Y aunque haya errores fundamentales en el resultado entregado, ahora el tío "inteligente" que podría detectarlos hace rato que fue despedido, reemplazado por "la IA", o le toma MÁS TIEMPO explicar el error de lo que su ánimo y ganas le permiten. Y cuando hasta el "menos informado de la mesa" te "trae el contrato" o "el Excel" (y a veces hasta es bueno de verdad), las ganas y estímulo para ser "inteligente" han perecid (cognitive surrender). Pero
@blancoyenbotella asume que las "nuevas habilidades" serán ahora las de lidiar, no con la "planilla Excel", sino con el "prompt correcto"
para que la IA te haga la "planilla buena" y no la versión llena de errores. Y lo que digo es que aún queda gente que
SABE lo que REALMENTE QUIERE de la planilla, y será la que puede armar
BUENOS PROMPTS, pero cuando esos prompts los tenga que armar el "menos informado de la mesa" (o uno que no sabe del tema)... nunca serán los buenos. Y lo relaté con la historia del pastor y su sermón: el que
SABE puede armar el PROMPT sofisticado y conseguir la predicación en dos minutos; el que
NO SABE pide cualquier cosa y le dan cualquier cosa. Y ese es el límite. - No acumulo más datos "poco prácticos" porque ya no son necesarios y nadie me los pide, ni me hago famoso por ello. - No desarrollo más "habilidades" conceptuales porque ya no son necesarias y nadie me las pide, ni me hago famoso por haberlas adquirido. - ¿Quién queda armando buenos prompts?