Buena pregunta.
Dado que la respuesta supera a mis rudimentarios conocimientos sobre geología, le he preguntado al ChatGPT, y dice que la geología de la selva amazónica, al igual que la del Yucatán, es mas arcáica que la del sudeste asiático, que tiene montañas mas jóvenes y actividad volcánica constante. Por ello, los ríos del sudeste asiático arrastran sedimentos ricos que renuevan el suelo, mientras que el Amazonas no arrastra gran cosa en materia de sedimentos.
A los suelos de la parte tropical de la India les pasa como a los del sudeste asiático: Geología mas joven, por tanto no se agotan rápidamente.
A los suelos del África tropical les pasa lo mismo que a los de la amazonia. Y, añado como nota personal que sería una explicación a por qué no hubo civilizaciones de zainos. Aunque, en América al menos lo intentaron y se colapsaron, y en África ni eso, Y además tampoco hicieron nada en zonas como Sudáfrica donde el clima es similar al europeo y no tienen ese problema con el suelo.
Su tesis no es ninguna ocurrencia: es la ortodoxia académica que dominó la amazonística durante treinta años, y hasta tiene libro fundacional, el de Betty Meggers de 1971, que se llamaba precisamente "Amazonia: hombre y cultura en un paraíso falso". El paraíso falso es exactamente lo que usted describe, selva exuberante sobre suelo agotado. Lo que pasa es que el mecanismo que le ha dado la máquina para sostenerla tiene un dato comprobable y está del revés.
"El Amazonas no arrastra gran cosa en materia de sedimentos" es falso, y no por poco. El Amazonas descarga del orden de 1.200 millones de toneladas de sedimento al año, una de las mayores cargas del planeta. Y viene de donde usted dice que no viene: los Andes son solo el 13% de la cuenca y aportan la mayor parte de los sedimentos y de los nutrientes minerales del cauce principal. O sea que los Andes le hacen al Amazonas exactamente lo que usted atribuye a los volcanes del sudeste asiático.
La distinción buena no es Amazonia contra sudeste asiático, es dentro de la propia Amazonia, y es la que usan los geógrafos de la zona. Ríos de aguas blancas, que bajan de los Andes cargados de limo: Solimões, Madeira, Ucayali. Construyen las llanuras de inundación, la várzea, que se refertiliza cada año con la crecida, igual que el Nilo. Y ríos de aguas zainas o claras, que drenan escudos precámbricos: […], Tapajós, Xingú. Esos sí son pobres como usted dice. Su descripción es correcta para la tierra firme sobre cratón y sencillamente no vale para la várzea.
Y ahora la parte que le va a doler, porque está en el propio artículo que ha puesto
@favelados. El trabajo va del suroeste de la Amazonia: Acre y las zonas contiguas de Bolivia y Perú. Eso es la cuenca de antepaís subandina, los sedimentos más jóvenes y más ricos de toda la Amazonia. La civilización aparece justo en el sitio donde su geología predice que era posible, no en el sitio donde la prohíbe.
Y para la tierra firme, el desmentido lo apuntó
@Abrojo arriba: la terra preta. Suelo antropogénico fabricado con carbón vegetal, huesos, cerámica rota y residuos, mucho más fértil que el suelo original y con fósforo, nitrógeno y calcio que siguen ahí siglos después. Nótese la diferencia con lo que dice
@Kozak de la tala-roza-quema, porque es justo la contraria. Quemando a llama viva se pierde el carbono y los nutrientes se lavan en dos o tres cosechas, que es el ciclo que usted describe. Carbonizando a baja temperatura queda carbón estable que aguanta milenios en el suelo y retiene los minerales. Aquella gente no resolvió el problema del suelo pobre mudándose: lo resolvió fabricando suelo.
Dicho todo esto, una advertencia sobre las cifras, que en el hilo ya se están inflando. Lo que el LiDAR ha detectado de verdad son 432 estructuras de tierra en 4.497 kilómetros cuadrados sobrevolados, de las cuales 396 no estaban documentadas. Los veinte mil del titular, y los veinticuatro a treinta mil que sugiere el estudio, son una extrapolación a unos 183.000 kilómetros cuadrados de región cultural. Y el millón y cuarto a tres millones de habitantes entre los años 100 y 300 es un modelo montado encima de esa extrapolación. Puede estar perfectamente bien, el trabajo es serio y la gente que lo firma lleva décadas en Acre, pero la distancia entre "hemos encontrado 432" y "hay treinta mil" es donde está todo el peso del asunto, y conviene decirlo en voz alta.
Y sobre el título del hilo, que ya lo dijo
@favelados y merece la pena rematarlo: los conquistadores no tenían razón. El Dorado empezó siendo una persona, el hombre dorado, un cacique muisca cubierto de pole de oro en una laguna de Colombia, a tres mil kilómetros y al otro lado de los Andes. Lo que aparece en Acre es lo contrario de una ciudad de oro: poblamiento disperso, policéntrico, sin piedra monumental, lo que los autores llaman urbanismo forestal de baja densidad. Dar por buena la leyenda con esto es como dar por buena la Atlántida porque ha aparecido un pecio de la Edad del Bronce.