Depende del entorno. Hace tiempo estudié el tema de cerca. Se daba el caso de contar con varios lugares muy apropiados para construir vivienda. Sobre el papel sonaba más o menos bien, podía invertir unos cuantos cientos de miles y con eso obtener varias viviendas, que ya de por sí serían un incremento patrimonial, con opción además de alquilarlas. Llegué a hablar con arquitectos y constructores. Habrían sido viviendas perfectamente acomodadas, nada tacaño, hasta con belleza arquitectónica exterior, si lo hago lo hago bien.
Habría sido una inversión, crearía puestos de trabajo durante meses, además de después ofrecer alojamiento a la gente. No es secreto que muchos interinos se pelean por los alquileres cada verano, pues apenas hay oferta. Si se hubiera realizado el proyecto, habría supuesto un servicio social en toda regla por más que yo me lucre con ello. Es más, que se genere más oferta privada contribuye a bajar el precio global del alquiler. Se supone que para el Estado es un chollo que el sector privado le resuelva los problemas. No tendría que poner trabas.
Pues no, nada, cero. Ni empleos ni alojamiento para nadie. Lo descarté rápidamente. El dinero para mí en otras cosas menos problemáticas, y los españoles a seguir a lo suyo, lógicamente.
Vi que aquello iba a consistir primero en enfrentar tasas y mordiscos financieros por babor y estribor. Siempre acude raudo el Estado, con sus normativas justificadísimas, a robarte cuando anuncias que quieres usar tu dinero. Y después se iba a tratar de conflictos constantes, robos, ocupaciones, denuncias, etc. Incluso filtrando mucho a los posibles inquilinos, siempre va a haber lío. Por ejemplo, una vieja caradura.
Es la condición del país y su sociedad. Es siempre lo mismo con España, y el resto de la Europa occidental está igual o peor. Consecuencias de la democracia, entre otros.
Habría sido una inversión, crearía puestos de trabajo durante meses, además de después ofrecer alojamiento a la gente. No es secreto que muchos interinos se pelean por los alquileres cada verano, pues apenas hay oferta. Si se hubiera realizado el proyecto, habría supuesto un servicio social en toda regla por más que yo me lucre con ello. Es más, que se genere más oferta privada contribuye a bajar el precio global del alquiler. Se supone que para el Estado es un chollo que el sector privado le resuelva los problemas. No tendría que poner trabas.
Pues no, nada, cero. Ni empleos ni alojamiento para nadie. Lo descarté rápidamente. El dinero para mí en otras cosas menos problemáticas, y los españoles a seguir a lo suyo, lógicamente.
Vi que aquello iba a consistir primero en enfrentar tasas y mordiscos financieros por babor y estribor. Siempre acude raudo el Estado, con sus normativas justificadísimas, a robarte cuando anuncias que quieres usar tu dinero. Y después se iba a tratar de conflictos constantes, robos, ocupaciones, denuncias, etc. Incluso filtrando mucho a los posibles inquilinos, siempre va a haber lío. Por ejemplo, una vieja caradura.
Es la condición del país y su sociedad. Es siempre lo mismo con España, y el resto de la Europa occidental está igual o peor. Consecuencias de la democracia, entre otros.