Del becario que rechaza el fijo a la pensión mínima
El hilo suelta el freno y se abre por cuatro sitios a la vez. En este tramo ya no hay solo jóvenes contra mayores: aparece un becario que dice no a un contrato fijo, un cálculo de la jubilación que deja al grueso con la pensión mínima, la irrupción del capital riesgo en las pymes y un desvío largo que nadie pidió. La pelea por quién trabaja sigue al fondo, pero cada vez con menos protagonismo.
Qué se ha sabido
pamplinero cuenta el caso que se lleva el hilo de calle. Tenía a un becario a media jornada, le dieron feedback positivo y le ofrecían contrato
fijo, con jornada completa y un salario que multiplicaba por tres el de becario. El chaval se fue. Sin queja del trabajo, sin problema con nadie: «que el curro estaba bien, que no tenia queja, pero que no le convencia». Se lo ofrecieron en una reunión, con margen para negociar, y nada.
Don Solomillón trae el otro lado. Tiene gente joven que estudia y a la vez trabaja 20-30 horas semanales, cobra SMI y no falta, no coge bajas y echa horas cuando hace falta. Su clave: «Quid pro quo». A cambio, él les adapta horarios y días libres. Admite mucha rotación antes de dar con el equipo y que las últimas chicas de 22-28 años le han funcionado bien.
unapompo pone la letra de la jubilación: con la ley actual,
65 años y el 100% con 38,5 cotizados; por debajo de eso,
67 años. Su lectura es que solo los funcionarios con 40 años cotizados decentemente tendrán buenas pensiones y que el resto cobrará una pensión mínima.
Leffer añade que «El IRPF SS y MEI se comen toda la subida», así que cualquier aumento de sueldo se queda en el aire.
Fomenkiano mete un actor nuevo: hay fondos de
private equity comprando pymes en España. Pregunta si el cambio del dueño hecho a sí mismo por gestores con MBA está moviendo el mercado laboral, y apunta que los extranjeros sí traen planes de incentivos para directivos y mandos intermedios.
Klaus María responde con calma: casi todas esas compras son crecimiento inorgánico, empresas maduras con resultado estable, apalancadas para canibalizar al resto, y duda que los incentivos sean una tendencia.
willifog confirma el patrón de contratación: «En mi empresa pasaba lo mismo. Cogían gente de 40 para arriba».
rulifu lanza su caso sin anestesia: «Yo tengo 70 años y se me rifa por sueldos de 6 cifras».
Y hay un desvío de varias páginas hacia aplicar la IA a contenido para adultos: modelos sin restricciones, datos de conversaciones y generación de imágenes y vídeos. Klaus María le ve filón y sostiene que ya habrá docenas de empresas en ello; LuismarpIe entra al trapo.
Karlb lo resume en una línea: «Puaj Y ahora cómo despajeo yo de eso».
Dónde está la bronca
El eje aguanta pero se fragmenta.
mullban ironiza con la lista de lo que haría falta para que un joven curre:
3.500 euros al mes, flexibilidad horaria, teletrabajo y conciliación. Y remata que media generación tira de padres. Frente a eso,
Andrespp señala a los hijos únicos y nietos únicos de cuatro abuelos, y
Main Joy sostiene que nunca hubo tantas tragaderas como ahora: antes, dice, tus padres te metían una somanta si querías vivir del cuento.
La pelea de fondo se reabre con
Feyerabend, que entra a la tesis de que el sistema premia la propiedad. El capital acumulado también se trabajó, dice, y él se va de vacaciones con su dinero sin que eso signifique que no haga nada mientras otro cava en una mina.
la_trotona replica que cuando había desgravaciones parte de la hipoteca la pagaban todos los españoles.
jbsinmiel cierra su propia experiencia: «Yo emprendí despues de ver que trabajando en empresa no iba a salir nada bueno».
BStoker mueve el suelo por otro lado: «Esa cultura del trabajo puede cambiar radicalmente en unos años con la IA». La gente joven lo sabe, dice.
Machito Ponce insiste en la etiqueta de generación blanda y le pone fecha al relevo: cuando llegue la IA, dice, cualquier cuarentón será un Einstein a su lado. Y
Concursante zanja que, siendo joven español, o se oposita o se emigra.
Qué cambia respecto a antes
Que el hilo ya no discute solo a quién contrata la empresa. Ahora entran la pensión, el IRPF, el private equity y lo que hará la IA con la cultura del trabajo.
VixensAttackMe suelta que no se fue de vacaciones hasta los 30, y el dato cae sin que nadie lo discuta. La predicción que gana peso no va de sueldos: va de cuándo deja de tener sentido el esfuerzo.
SilviuOG lo aterriza con el chaval que tuvo que echar, sin estudiar desde la ESO, y con la madre camarera llorando cuando se lo contó. Y
eljusticiero, en una esquina, deja caer que Ocasio-Cortez es favorita para 2028.