El hilo salta del 15M al 155 y a culpar a la inmigración
El hilo cambia de eje. Los papeles de los sindicatos y el dinero público quedan aparcados y la discusión se muda a otra pregunta: por qué sube el alquiler. Ahí entran la inmigración, el turismo y la financiarización, vuelve el artículo 155 con un tuit de Óscar Puente y aparece una pelea nueva por cuánta gente hubo realmente en la calle.
Qué se ha sabido
maestroburppp trae el tuit sobre aplicar el 155 en materia de vivienda a las comunidades del PP, Madrid incluida. Es el mensaje que reabre la vía institucional en plena bronca:
Chimpu sostiene que esto no va solo contra Ayuso, sino contra Sánchez y contra el sistema, y deja enlaces a la cobertura catalana de El País, entre ellos
las noticias de Barcelona. frangelico afirma que el fondo que reclama el piso son, en realidad, dos hermanos, y cita as.com. Maxima_Pension rebaja el relato: dice que a la calle no salieron cientos de miles de personas, sino
no más de 400. Jugon96 propone multas de
200 euros a las manifestaciones no autorizadas y
1.000 con reincidencia, sin cachiporrazos. Klaus María despacha el asunto con una frase: el PSOE, dice, es Gramsci con esteroides, y la portada del periódico lo confirma.
La cronología de las leyes de alquiler
Gonzalor pone la primera piedra jurídica: la
Ley Boyer, el Real Decreto-Ley 2/1985, de 30 de abril, aprobada en el primer gobierno de Felipe González y con Miguel Boyer en Economía, que transformó el mercado del alquiler. Ricardo-Barcelona añade la siguiente pieza: la
LAU de 1994 de Borrell, que rectificó la de Boyer. Y recuerda que antes de ambas, con Paco, Suárez y Felipe González, el modelo siguió igual. Según su relato, todo eso fueron papeles de fumar sobre una hemorragia.
Dónde está la bronca
La pelea nueva es la inmigración. Glokta sostiene que el problema es común a todo Occidente y junta dos causas: la llegada masiva de gente de fuera y el turismo que gentrifica las ciudades. Uberales lo respalda. Gonzalor lo lleva al extremo y dice que España es el país que más inmigrantes ha metido y sigue metiendo. Hay mensajes que directamente responsabilizan a la llegada de migrantes y piden recortarla; el hilo no los da por buenos.
Doctor Nunca responde por otro camino. Acepta que la inmigración presiona el alquiler, pero la llama
una gota más y sitúa el origen en la financiarización del sector y en un suelo escaso retenido por las administraciones. Añade que hay grupos interesados en llevar el debate a lo etno-nacionalista porque es lo que el ciudadano ve en la calle, cuando, dice, es una cuestión de clase. Autómata coincide en el fondo: la oferta sigue cautiva, la demanda incentivada y Bruselas no mueve ficha. Su pronóstico es más intervención pública, ayudas directas y sociedades de alquiler.
La segunda bronca sigue siendo el 15M. Jugon96 lo tiene claro: aquello salió justo cuando el PSOE iba a perder el gobierno, ni antes ni después. Gonzalor lo enlaza con lo de ahora: los que montaron el 15M y colocaron a Iglesias son los mismos que auparon a Sánchez; juegan con las cartas marcadas. stiff upper lip matiza: el movimiento fue real, pero solo tenía corazón y ninguna cabeza, y fue presa fácil. Y avisa de que la protesta de estos días, aunque se dirija al PP de Madrid, puede prender la mecha y salirse de madre. Ricardo-Barcelona lo ve distinto: aquí no se busca solución, se busca rendición.
Tercera bronca: quién paga. Pamplinero señala que los actores y activistas que se presentaron a apoyar a la señora no le dieron un euro. Gonzalor remata que la solidaridad se ejerce con dinero ajeno, nunca con el propio. MUGALARI cambia de destinatario y apunta al fondo extranjero: compra, se lleva la rentabilidad y se va, sin dejar un puesto de trabajo. Ricardo-Barcelona añade que la ley de segunda oportunidad, por lo que ha visto, es una ratonera para quien intenta emprender. Y la dación en pago se cierra con una frase seca de stiff upper lip: allí entregas las llaves y adiós. Lian apunta lo incómodo para todos: en el foro hay quien dice que no hay estafa y que el que no pueda comprar se aguante, y quien asegura que la señora pudo comprar y no quiso.
Qué cambia respecto a antes
Se aparca la pelea por el dinero de los sindicatos. El eje pasa a ser inmigración contra financiarización, y ahí el hilo se parte de verdad: ya no se discute el caso de una mujer de 87 años, se discute a quién se culpa del precio. Entra una cronología legal que antes no estaba,
1985 y
1994. Entra el 155 otra vez, ahora en forma de tuit. Y entra una cifra en disputa sobre los asistentes a las marchas. Nadie da su brazo a torcer.