Lo que se vivió ayer en la Casa de Campo en Madrid fue dantesco. Lo vimos en la Casa Campo en la cornisa desde la que se ve toda la ciudad, denominada Cerro de Garabitas desde donde Franco bombardeaba en la guerra y por supuesto de espaldas al sol, fuimos en bicicleta como siempre que vamos a esa zona. La multitud de caminantes con mochila de pasar el día ha resucitado el lado mas infantil y ridículo de la gente, personas mayores con problemas de movilidad que se ve que nunca caminan, niños pequeños con los padres, colas en las pocas fuentes que tiene la Casa de Campo para deportistas y ciclistas en lugares donde rara vez coinciden mas de 2 personas, todos andando a 38 grados por el pleno campo, a pleno sol buscando el mejor punto de avistamiento que ni ellos sabían cuál podía ser. Fue dantesco. Nos pensamos que desde la esa época en el 2020 de la que yo le hablo la gente ha dejado de ver la tele y en parte sí pero ahora es peor porque se informan a través de Tiktok y X, fuente grande de desinformación y FOMO. Cada vez mas gente sigue modas sin pensar.