El SOFR señala tensión de liquidez y Volkswagen lo niega
El tercer hilo del tema arranca con la liquidez en el centro y una pregunta incómoda: si el sistema está inundado de dinero, por qué los bancos muestran tensión. Un participante trae el análisis de Jim Bianco sobre el SOFR —el tipo de los préstamos overnight colateralizados— y otro lo resume en el foro: la liquidez en la fontanería financiera escasea, no es una crisis todavía, pero lleva semanas moviéndose en esa dirección y está en un punto preocupante. Los picos de necesidad se producen al final de cada quincena y en la última superaron los 3 billones de dólares; el siguiente cierre de mes podría traer problemas. En paralelo, el hilo sigue dos fuegos: el euro digital y su límite de 3.000 euros, y la crisis de liquidez que se atribuye a Volkswagen y que la compañía niega.
Qué se ha sabido
La señal que ordena el tramo es el diferencial SOFR-EFFR: un participante explica que el SOFR captura los préstamos overnight colateralizados, más sensibles a la oferta y demanda de liquidez de los no bancos, los fondos del mercado monetario y los distribuidores, y que si supera de forma sostenida al EFFR la Fed podría estar subestimando el estrés en los mercados de repo. El hilo de Jim Bianco sobre los bancos y la liquidez se reproduce y se traduce.
Sobre Volkswagen, un usuario enlaza a Bild: la firma necesitaría 11.000 millones de euros para cuadrar sus cuentas en 2026 y no encontraría quien se los preste. Otro recuerda que una crisis de liquidez no equivale a insolvencia. La compañía niega las informaciones, según un enlace a elEconomista. Después aparece un tuit según el cual Volkswagen detendrá la producción en plantas clave alemanas la próxima semana por falta de chips procedentes de China.
En cripto, un tuit cifra en 450 millones de dólares las liquidaciones del mercado en treinta minutos, y otro apunta a la caída de un creador de mercado en Bybit tras cerrársele el crédito. Un participante sostiene que toda stablecoin que pase por un exchange es controlada e identificada.
En el frente monetario: la deuda de Estados Unidos supera los 38 billones, el bono a diez años no recupera el 4% y, según un forero, la Fed se habría autocomprado unos 2 billones en bonos. JPMorgan dice que el oro podría duplicarse en tres años; Goldman mantiene su objetivo de 4.900 dólares la onza para finales de 2026. Una lista de precios publicada en el hilo deja el Brent en 63,83; el WTI en 60,05; el oro en 4.095,27; la plata en 49,685; el cobre en 5,03; el café en 378 y el cacao en 5.692.
En el euro digital, el BCE alerta de peligros como la falta de liquidez bancaria y el límite máximo de 3.000 euros. Para la adopción, se citan la eNaira nigeriana, con un 1% de adopción según un forero, y el yuan digital chino, con un 20% de descargas. El Premio Nobel de Economía recae en Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por explicar cómo la innovación impulsa el crecimiento.
Otros datos: el retraso de más de 60 días en los pagos de coches marca un récord; la deflación de precios al productor de bienes duraderos en China es la más extrema desde 2004, según un mensaje; el 38% de las viviendas de protección oficial en Barcelona se han adjudicado a extranjeros, el 53% en Lérida, el 52% en Gerona y el 51% en Tarragona, según un forero; una oferta de empleo para abogado con cinco años de experiencia se queda en 14.000 euros brutos, y en 2026 sube el mecanismo de equidad intergeneracional.
Las posturas
Quien trae la señal del SOFR sostiene que o se para el endurecimiento cuantitativo o habrá piezas que revienten por falta de liquidez, y que los picos de fin de quincena son el punto de máxima tensión. Frente a esto, otro participante pregunta cómo puede haber problemas si el sistema está inundado de liquidez; la respuesta del primero es que mucha liquidez agregada no implica liquidez donde se necesita.
El choque sobre el euro digital se repite: un lado argumenta que una moneda digital de banco central no tendrá éxito aunque funcione en una cadena pública, y cita la falta de adopción del dinero digital ya existente; el otro sostiene que con incentivos —pagar pensiones con un recargo a quien se cambie— hay base suficiente para empujar la adopción, y recuerda que España tiene más de diez millones de pensiones y jubilaciones.
Sobre el oro, un participante lo defiende como dinero desde la teoría de la regresión, inerte y sin contraparte; otro replica que el metal no sube solo por inflación y que la relación clásica está rota, y describe el momento como un reinicio monetario. Un tercero avisa de que bolsa y oro subiendo a la vez solo puede querer decir que se teme un conflicto.
El tramo dedica buen espacio a la destrucción creativa: unos sostienen que la innovación reemplaza empleos y empresas viejas y genera crecimiento; otros responden que el paradigma tecnológico no ha cambiado en cien años y que la hiperconcentración nace de haber sido los primeros receptores del dinero nuevo. Un participante describe el cambio de sistema como comparable al fin del feudalismo, con la nueva riqueza tecnológica empujando a reorganizar el poder.
En el terreno laboral, varios coinciden en que las ofertas de empleo son de chiste y discuten si eso fomenta el absentismo o si el problema es de salarios. Sobre Europa, la acusación de fracaso manifiesto se responde recordando que cada país mira por lo suyo.
Lo que cambia respecto a antes
Se deja atrás la discusión puramente geopolítica y la liquidez pasa a ser el asunto central del tramo. Entra en escena el SOFR como indicador de estrés, junto a las señales de bancos regionales estadounidenses y al episodio de Bybit. La crisis de Volkswagen irrumpe como caso concreto de liquidez corporativa, con la compañía negando lo publicado. La rectificación importa: el dato de los 11.000 millones no queda como hecho, sino como información de Bild que la empresa desmiente. También se supera la etapa en que el hilo solo miraba a los exchanges como fuente de manipulación: un participante desplaza el foco hacia los creadores de mercado y los distribuidores.
Predicciones y cuentas
Un forero sostiene que el próximo pico de liquidez llegará con el cierre de quincena y que o se para el endurecimiento o algo revienta. Otro enumera un calendario: reapertura del gobierno estadounidense el viernes, Japón deshaciendo el carry trade a final de mes, la tokenización bancaria activa el 21 de noviembre y unas Navidades movidas. Un tercero, con el ciclo inmobiliario de 18,6 años, sitúa la próxima crisis en el verano de 2026, y calcula que la burbuja de la inteligencia artificial es diecisiete veces mayor que la de las puntocom. Otro participante fija el estallido «meses», tal vez febrero o marzo del año próximo. Frente a ellos, un usuario ironiza recordando que llevan siete años anunciando el apocalipsis y que tampoco será este octubre.