Del café a 6 euros al camarero que resuelve ecuaciones
El hilo se desplaza de la nómina a los requisitos y al escenario de precios. Un forero resume lo que cree que pide el sector con experiencia de diez años en restaurantes de lujo «por 1500 al mes»; otro responde con una pregunta sobre el salario, y varios llevan la discusión al precio del café: si en el norte de Europa se paga a seis euros, aquí acabará pasando lo mismo y las terrazas serán un lujo. La aparición de la fábrica como salida y la pregunta de si es fácil entrar en ella completa el tramo.
Qué se ha sabido
Un participante aporta dos enlaces a piezas de elmundo.es y eldiario.es, sin más comentario. Otro cita un texto publicado en lavozdegalicia.es sobre un hostelero al que llama Suso: empezó su carrera en Zumolandia, en la ronda de Outeiro, y en 2006 lo fichó la cafetería Manhattan, en la plaza de Pontevedra, según ese mismo texto. La cita que acompaña recoge que se levantaba a las cuatro de la mañana y llegaba a casa a las diez de la noche durante años y que hoy, sostiene, los jóvenes lo tienen todo.
Las cifras que se cruzan: El Buho habla de puestos que exigen experiencia de diez años en restaurantes de lujo parisinos por 1500 al mes; Arturo Bloqueduro calcula que pagar salarios de ingeniero a un camarero obligaría a subir el café «hasta los 10€, mínimo», salvo que se monte una burbuja parecida a la del ladrillo, cuando se pagaba 4.000 euros por apilar tochos. la_trotona responde que el SMI ha subido bastante y las terrazas siguen llenas, y añade que en Múnich el café estaba sólo un 15% más caro que en Madrid. pamplinero matiza ese punto: en el mismo Madrid un café puede costar 1,5 euros en un bar de barrio o 6 euros en Plaza Mayor según dónde y cómo lo sirvan.
Ace Tone pregunta si es fácil entrar a trabajar en una fábrica en A Coruña y sostiene que, si las condiciones son tan buenas, habrá 1000 candidatos para cada puesto y quien pille uno no lo soltará. Tramontano deja una línea irónica: «Cotizando por dos horas diarias». Un forero relata que las ganas en un empleo duran entre tres y seis meses y que en su último trabajo, de seis años, los tres últimos los pasó, dice, con depresión y dolor físico.
Las posturas
El bloque que señala al empleador gana peso. El Buho deja la ironía en una frase; TOTAL90 pregunta si el salario que se ofrece es también «cualificado y con talento»; yuriapc sostiene que con salarios buenos los buenos harán cola; Lian afirma que el talento que se pide es aceptar «condiciones medievales» y que ahora los que sobran son ellos. Kapitoh va más atrás: hace 20 años se eligieron trabajadores baratos antes que profesionales y ahora faltan unos y otros. zapatitos propone respetar horario y pagar horas extras desde el principio para que quien llega no se marche tan rápido.
Frente a eso, el bloque que cree que el problema es el precio. pamplinero pide asumir que en España pasará como en Suiza o el norte de Europa, con café a seis euros, y que si el camarero se paga como se debe, eso se repercute en el cliente; augura que las terrazas serán un lujo. la_trotona responde que el SMI subió y las terrazas siguen ahí. quarter cierra esa posición con el negocio: es la empresa la que decide y «darwin nunca descansa».
Una tercera línea apunta a quien ocupa el puesto. La treky del foro describe a chavales de 18 años que no saben preparar un tinto de verano y añade que a un recién llegado el SMI le parece una fortuna. dragon33 dibuja un estereotipo del camarero español y lo liga al sueldo que recibe. Azog el Profanador reproduce el discurso del hostelero que sostiene que el esfuerzo se ha ido perdiendo, y lo acompaña de una pregunta: qué hace un hombre que llevaba 18 años levantándose a las cuatro. Varios contestan con sarcasmo a la palabra talento: drstrangelove pide camareros duchos en ciencias, arte y filosofía «por si aparece Hemingway»; Bailongo recuerda al camarero que ponía un tercio, resolvía una ecuación diferencial parcial y trabajaba 12 horas por 700 euros. Otro participante sostiene, sin aportar datos, que hay quien vive de ayudas.
Sobre salidas, Arturo Bloqueduro propone traer camareros con contrato en origen en lugar de recurrir a quien no conoce el oficio. EL CURIOSO IMPERTINENTE apunta a los robots camareros como solución.
Testimonios de servicio y de desgaste
Un forero que dice haber trabajado en varios locales relata episodios que atribuye a un salón del centro —bandejas y copas derramadas sobre clientes— y concluye que la hostelería está «muerta», con quinta gama, servicio pésimo y precios de Suiza, y que la gente come en el supermercado. Otro describe el otro lado: seis años en el mismo puesto y la sensación de seguir en el trabajo al llegar a casa. Kapitoh cuenta el caso de vecinos muy metidos en el remo que, al jubilarse, es como si saltaran de un tren en marcha. Mocap resume el oficio en una frase: es un mal trabajo por aguantar a según qué clientela.
Lo que cambia respecto a antes
Entra en escena el precio del café como escenario de futuro —seis euros, diez euros—, la fábrica deja de ser una alternativa mencionada y pasa a ser una pregunta sobre su capacidad real de absorber a quien sale del sector, y aparecen dos propuestas que antes no estaban: los contratos en origen y los robots camareros. También se incorpora la experiencia personal del desgaste y el relato del hostelero veterano fichado en 2006. La comparación con Múnich, lanzada como dato, queda matizada en el mismo tramo por otro participante.