Lo paga el comensal, aunque previamente los hostleros tienen que pagar, y oye que me parece muy bien.
Vista creada con IA
Sí, los hosteleros tienen que pagar, y bastante, por utilizar plataformas como Glovo o similares (como Uber Eats o Just Eat). De hecho, es uno de los debates más intensos en el sector de la restauración debido a cómo este servicio afecta a sus márgenes de beneficio. [1]
Los costes principales que asume un restaurante se dividen en tres categorías:
1. Comisión por cada pedido (El coste principal)
Las plataformas no cobran un fijo mensual por estar visibles, sino un
porcentaje sobre el total de cada venta. Esta comisión varía según el modelo logístico que elijas: [1, 2]
- Si Glovo pone el repartidor (Marketplace + Logística): Es la opción más común. La comisión oficial suele rondar el 30% (sin IVA), aunque en muchos acuerdos y según el volumen de facturación o la zona geográfica, puede subir hasta el 35% o el 40%. [1, 2, 3]
- Si el restaurante usa sus propios repartidores: Si solo usas la app para recibir pedidos pero los repartes tú, la comisión baja a aproximadamente un 15%. [1, 2]
- Para recogida en el local (Take Away): Si el cliente compra por la app pero va a buscar la comida él mismo, la comisión también suele ser de un 15%. [1, 2]
2. Cuota de alta o activación
Para empezar a operar, introducir tu menú en el sistema y recibir el soporte técnico inicial (a veces incluye la tableta digital para gestionar los pedidos), las plataformas suelen cobrar una
tarifa de activación única que puede oscilar entre los
100 € y los 150 €, dependiendo de las ofertas o negociaciones iniciales. [1, 2]
3. Costes ocultos o adicionales
- Cuotas fijas de mantenimiento: Algunos contratos con Glovo estipulan un cobro fijo (que puede rondar los 50 € semanales en ciertos acuerdos) para cubrir costes operativos de la plataforma, independientemente del volumen vendido. [1, 2]
- Publicidad dentro de la aplicación: Si quieres aparecer en las primeras posiciones de la app cuando un usuario busca comida en tu zona, debes pagar un extra en campañas de marketing interno. [1]
- Descuentos forzados: Al participar en promociones especiales de la plataforma (como los "Días Glovo" o campañas específicas), el coste del descuento suele asumirlo el restaurante. [1]