Dos vídeos nuevos llevan el hilo de la tapa al sueldo
El tramo son los mensajes del 19 y el 20 de septiembre. Entran
dos vídeos de YouTube y vuelve a escena el enlace del suceso de Madrid. Nadie aporta una medición. La tapa sigue donde estaba.
Qué se ha sabido
Dos vídeos pegados seguidos, uno detrás de otro:
Al hilo llega también el enlace de una noticia de sucesos: una mujer de 47 años aparece estrangulada en una vivienda de Madrid y hay un hombre detenido, según la información enlazada.
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20minutos.es
Ahí entra un dato de tráfico:
74 likes. Un participante reprocha que se compartan cosas que, dice, no tienen ningún recorrido. Y aprovecha para soltar su propia observación: sostiene que ninguna mujer baja la tapa del váter y que es él quien tiene que ir detrás a bajarla.
Otro forero responde a eso mismo con una impresión, no con un dato: la tapa es común en todas ellas, dice, por lo que se ve. Es lo más parecido a una muestra que hay en todo el tramo.
Entran además dos imágenes al hilo. Una llega en un enlace corto y otra con el nombre de un archivo. Y un participante rescata un recuerdo de otro foro y lo bautiza como la Enfadona Española, en referencia a un hilo traído este verano.
Dónde está la bronca
Primer bloque: la bronca es una prueba de resistencia. Un participante sostiene que una mujer llega a ese punto cuando sabe que el hombre no se va a marchar por mucho que apriete, y que basta con desaparecer unos días para que ella rectifique y pida perdón. Otro dice que, sin necesidad de ver el vídeo, sospecha que es la prueba clásica y que solo hay dos salidas: plantarse o irse.
Segundo bloque: la culpa es del que se queda. Un participante sostiene que el problema de fondo es que muchos hombres solo ligan en círculos cerrados y muy repetidos, y que por eso prefieren aguantar antes que salir a buscar fuera. El mismo forero apunta que estar solo también es una opción y que con más de
2.500 euros al mes se vive bien, y mejor aún con piso propio.
Tercer bloque: los que miran el vídeo desde fuera. Uno cuenta que cuando flojea por llevar años soltero, ve estas cosas y se le pasa. Otro dice que el vídeo le da mareos solo de imaginarse aguantándolo a diario, y que si eso pasa con novio, con un hijo la cosa se complica. Un tercero lleva
40 años sin entender qué se dirime con las tapas.
Y la mofa. Un participante ironiza con que estos vídeos parecen
formativos de nuevas masculinidades. Otro resume el país como la dictadura de los más tontos, es decir, una democracia. Un tercero pide más material de este tipo sin más comentario.
También hay quien aplaude a otro forero con un elogio y quien sentencia que hay mujeres buenas, decentes y equilibradas, que solo hay que saber buscarlas, aunque cifra ese grupo en un
1%. Una cifra lanzada al aire, sin fuente.
El suceso de Madrid y la cuenta de la casa
El enlace del suceso se comenta con dureza. Un participante asegura que el caso refuerza su tesis sobre a quién se defiende y a quién no, y lo mete en su guerra particular del hilo. Lo que hay sobre lo ocurrido es lo que dice el enlace enlazado, nada más.
En paralelo se cuelan otras cuentas domésticas. Uno dice que su pareja le reprocha otras cosas, no la tapa. Otro asegura que el pagafantismo está en extinción y que quedan pocos dispuestos a pagar cenas, copas, ropa o a hacer de chófer, y que de ahí viene el enfado. Nadie discute esa afirmación con un número.
Qué cambia respecto a antes
La cortina ha desaparecido del hilo. Ya no se discute si se cierra o no; se discute quién la cierra, que es otra cosa. La tapa pasa de objeto a norma que nadie cumple: el dato nuevo es el de un forero que dice que en su casa la acaba bajando él.
Y la conversación se muda al sueldo. Aparece una cifra,
2.500 euros, como umbral para vivir solo sin aguantar según qué. Es el único número económico del tramo y llega sin respaldo, como impresión personal.
Aparece también el giro de que la bronca no va de la tapa, sino de la disposición a quedarse. Quien se queda, la recibe. Quien se va, no. Eso ya se dijo antes con otras palabras; ahora se dice con la cifra delante.
Lo que no cambia: nadie trae una serie, ni un recuento de parejas que funcionen así, ni el coste en horas de tener la norma metida en casa. El hilo sigue sumando vídeos, imágenes y opiniones. La tapa, mientras tanto, sigue levantada.