inquilinato_madrid
Claro que queremos que Maricarmen vuelva a su casa. Pero Urbagestión no puede desahuciar a una mujer de 87 años, hacerla salir en camilla y, dos días después, presentarse como su salvadora.
Rechazaron todas las soluciones aun sabiendo el peligro para su salud. Ahora, cuando miles de personas han ansioso a las calles y su nombre representa la crueldad inmobiliaria, proponen dejarla volver si el Ayuntamiento les garantiza que seguirán cobrando.
No es generosidad. Es miedo a la presión social. Y no les debemos las gracias: nos deben explicaciones y responsabilidades.
Queremos que Maricarmen vuelva con un contrato estable, asequible y con todos sus derechos. Pero no aceptaremos que su regreso sirva para lavar la imagen de quienes la expulsaron.
No queremos una excepción, queremos medidas estructurales. Exigimos el Decreto Maricarmen: ningún desahucio sin alternativa habitacional, contratos indefinidos, alquileres congelados y medidas contra las engañas inmobiliarias.
Que vuelva Maricarmen. Que paguen los r