13 páginas para reescribir la DANA: el manual que Mazón repartió entre sus cargos
Un documento de 13 páginas sostiene que el Gobierno central «podría haber asumido perfecta y legalmente el mando» de la emergencia del 29 de octubre. Ese es, quizá, el párrafo más revelador del «Argumentarios DANA», el manual que Presidencia de la Generalitat Valenciana y el PP de la Comunitat repartieron a sus cargos públicos el 6 de noviembre. Lo creó el equipo de Carlos Mazón el día 4 y lo revisó la directora de comunicación del partido. La misión, explícita en la propia portada interna: homogeneizar el relato y contrarrestar lo que publican los medios.
Pero un argumentario se juzga por lo que calla. Y este omite la cronología de las llamadas del Gobierno ofreciendo la UME, banaliza el SMS de alerta masiva y convierte en fantasma un organismo que existió. Nueve días después de la riada, con cuerpos sin recuperar y una cifra de fallecidos sin cerrar, la batalla por el relato se libró también en un PDF.
Qué es el «Argumentarios DANA» y quién lo reparte
El diseño es de manual. O todas las tropas cuentan lo mismo o la reputación informativa se descontrola un poco más. Lo saben en el Palau de la Generalitat y en la sede autonómica del partido. Así que el 4 de noviembre el gabinete de Presidencia elabora el documento y el 6 ya circula entre alcaldes y cargos de las localidades afectadas por la riada. Trece páginas, ilustradas, con enlaces a piezas favorables, capturas y fotografías. El objetivo no es informar a nadie: es dotar a cada representante público de una respuesta única ante la prensa.
El propio texto admite el envite. Defiende que desde el Cecopi se actuó «correctamente» y que la Generalitat empezó a avisar a ayuntamientos y agencias comarcales ya el lunes 28, cuando, según el manual, hubo municipios que clausuraron parques y centros escolares. Sobre el papel suena ordenado. En la práctica, varios alcaldes de la zona han denunciado desinformación constante durante esos días. El relato oficial y las quejas de los municipios no encajan.
El SMS de las 20:12: la alerta que el manual relativiza
El argumentario banaliza el mensaje masivo por SMS que llegó a los móviles el 29 de octubre a las 20:12. Esa hora es la que separa el aviso de la catástrofe: según las reconstrucciones que se comparten en redes, cuando el texto aterrizó en los teléfonos la riada ya estaba encima de buena parte de los afectados. El documento lo trata como una gestión más dentro de la cadena de alertas, sin detenerse en el desfase entre el aviso y la riada.
La reconstrucción de ese día, en cambio, acumula piezas incómodas. Hay quien sostiene que el secretario de emergencias no reapareció hasta el mediodía siguiente y que la consellera del ramo tampoco dio señales en las horas críticas. El president, en cambio, se incorporó a la reunión de emergencia pasadas las 19:00, cuando la cita había arrancado a las 17:00. El manual prefiere no mirar de frente esos horarios.
La Unidad Valenciana de Emergencias, ese «organismo ficticio»
Aquí el texto se pasa de frenada. Describe la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE) como «un organismo ficticio», «sin presupuesto», que «solo creaba mandos intermedios». El diario que destapó el documento publicó un análisis detallado de qué era la UVE y de qué funciones tenía. La calificación de ficticia es, como poco, inexacta.
Con la UME la cosa se tuerce todavía más. El argumentario sostiene que la solicitud de efectivos militares «se ha hecho desde el primer momento» y, a la vez, critica que la unidad militar se activara a las 15:21 del 29 de octubre, «a pesar de que la Confederación Hidrográfica del Júcar había desactivado la alerta». Dos frases que se sostienen mal entre sí.
Los horarios del 29 de octubre que el documento no cuenta
Hay una escena que resume el día mejor que cualquier comunicado. Ese mediodía, Mazón mantuvo un almuerzo con la periodista Maribel Vilaplana para ofrecerle la dirección de la televisión pública valenciana, À Punt. El encuentro, en un restaurante de la zona, se prolongó hasta las 18:00, la hora a la que cierra el local. El president llegó a la reunión de emergencia pasadas las 19:00.
Mientras tanto, el teléfono del president estuvo desconectado durante horas. La coincidencia de la comida, el apagón de cobertura y la reunión a la que se llega dos horas tarde es el material que el argumentario intenta tapar con enlaces a noticias amables. No hay manera de cuadrar los horarios y el documento ni lo intenta.
Las llamadas del Gobierno y el aviso sobre el 30 de octubre
El manual asegura que «desde el domingo la Generalitat estaba mandando mensajes constantes». La letra pequeña la desmiente. El 30 de octubre, con la emergencia aún abierta, un responsable autonómico llamó a Marta Trenzano tratándola como si fuera la alcaldesa de Algemesí. Trenzano había dejado de ser primera edil en 2023. Un detalle administrativo que retrata el nivel de coordinación real.
Sobre las llamadas del Gobierno ofreciendo la UME, el documento prefiere el silencio. Tampoco entra en la vía legal que él mismo insinúa: declara, negro sobre blanco, que el Ejecutivo central pudo decretar la situación 3 de alarma y no lo hizo. Es la línea que ha calado en la conversación pública, con un matiz que merece la pena. En el propio debate hay quien sostiene que, con la ley de protección civil en la mano, existe la figura de la emergencia de interés nacional, sin necesidad de estado de alarma ni de interpretaciones. Nadie la activó.
El frente judicial: el TSJ admite el recurso por la inactividad
Mientras el manual circulaba, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana admitía a trámite el recurso contra Carlos Mazón por la supuesta inactividad del Govern el 29 de octubre. El tribunal reclamó los expedientes de la gestión de esa jornada por parte de la Agencia Valenciana de Emergencias. La causa está en fase inicial y no hay resolución: conviene recordarlo antes de repartir carnés de culpable.
El movimiento deja al PP valenciano en una posición incómoda. Porque si el argumentario tenía que cerrar filas, lo que ha hecho es fijar por escrito las omisiones. Cada punto que el manual da por resuelto se ha convertido en la siguiente pregunta periodística.
Una guerra de relato con cifras sin cerrar
Quedan dos frentes abiertos que ningún PDF resuelve. El primero es electoral: si el PSOE no tomó las riendas declarando la emergencia de interés nacional cuando tenía la cronología, ¿fue negligencia o cálculo? El segundo es de responsabilidad penal, y ese no lo deciden los gabinetes de comunicación. La causa avanza y los expedientes están pedidos.
Lo llamativo es el patrón. Un partido que presume de gestión dedica 13 páginas a explicar por qué la culpa es de otro. Con cuerpos aún sin recuperar, la pregunta no es quién redactó el argumentario, sino quién firmará la próxima versión cuando los jueces empiecen a leer los expedientes.