Turismofobia en Galicia: el caso Pedroche y el efecto llamada
¿Qué tiene de delictivo una foto de una playa? Para el sector más activo de la turismofobia, que una famosa enseñe parajes gallegos es casi un acto de sabotaje. Cristina Pedroche ha recibido una campaña de mensajes privados por elogiar las Rías Baixas, en plena costa sur gallega. El «delito»: promocionar la belleza de un territorio sin pedir permiso.
La presentadora respondió con un argumento que ha circulado con sorna: «Trabajo mucho con mi psicóloga la empatía y trato de ponerme en el lugar del otro». No cree estar haciendo ningún mal. Para una corriente del debate, el problema no es la intención, sino el efecto llamada: cuando un personaje público enseña una playa, el flujo de visitantes puede dispararse. Olvidando que todos son turistas en algún momento.
Influencers, turistas y la sospecha eterna
El caso destapa una batalla vieja: la acusación de que los influencers han hecho mucho daño al
turismo. Frente a ello, algunos comentarios preguntan si los propios gallegos que viajan deberían abstenerse. La contradicción queda sobre la mesa. Y el episodio también ha sacado la artillería personal contra Pedroche, con ataques que nada tienen que ver con la saturación de destinos. El debate real, la línea entre recomendar un paisaje y contribuir a que deje de serlo, sigue abierto. Mientras tanto, ella seguirá mostrando lo que le gusta. Que sigan las fotos y las críticas: bienvenidos al bucle.