Multipropiedad: un cálculo de hasta 780.000€ por apartamento
El negocio fue redondo para quien lo montó, según el cálculo que circula en el hilo. Un apartamento de dos habitaciones a 500 metros de la playa, vendido en fracciones de una semana, con 52 compradores pagando entre 15.000 y 25.000 euros cada uno. La multiplicación da
hasta 780.000 euros por un inmueble. El comprador se llevaba una semana al año y la obligación de pagar entre 500 y 600 euros anuales de comunidad más derramas. El sueño vacacional, con el tiempo, se convirtió en una losa.
Qué era exactamente la multipropiedad
Según se explica en el hilo, el régimen se presentaba como una compra, pero la propiedad legal del inmueble podía seguir en manos de la entidad gestora. Lo que adquiría el cliente era un derecho de uso y disfrute sobre un periodo concreto del calendario. La clave del conflicto estaba en ese número: la semana asignada. Quien firmaba creía que podría cambiarla por una de agosto. La letra pequeña decía otra cosa.
La semana diez no se permuta por la treinta y uno porque sí.
La venta se cocinaba en salones de hotel, con música alta, champán en la mesa y comerciales que no aceptaban un no. La presión era el método. Había que dejar una señal de 2.000 euros y firmar el mismo día.
A quien pedía leer el contrato antes de rubricarlo se le respondía con evasivas o directamente se le quitaba el documento de las manos. El regalo de una televisión de plasma de 19 pulgadas servía de anzuelo para quien dudaba.
Las dos sorpresas que llegaban después de firmar
La primera tenía que ver con las fechas. En un complejo con 52 propietarios por apartamento, no todos pueden coincidir en julio y agosto. Alguien tiene que irse en febrero. O en noviembre. La segunda afectaba al bolsillo: la comunidad se paga todo el año, aunque solo se use una semana. Entre 500 y 600 euros anuales de media, derramas aparte.
Entre todos los copropietarios de un solo apartamento, esa cuota suma en torno a 26.000 euros al año, según el cálculo que circula en el hilo.
El resultado es un activo que nadie quiere. Los afectados lo describen como una condena heredable. «No te la compra nadie. La multipropiedad está mal vista», resume una propietaria de un complejo en Denia. Hay quien ha vendido por 1.000 euros una semana que le costó 15.000. Otros han recurrido a abogados y han recuperado una parte, con alivio como único sentimiento al desprenderse del trasto.
¿Se puede cancelar un contrato de multipropiedad?
La legislación cambió con la Ley 4/2012, que prohíbe los contratos de aprovechamiento por turno de duración indefinida para los nuevos. Los firmados antes pueden contener cláusulas abusivas y ser impugnables ante un juez. En la práctica, la vía judicial ha sido la única salida para muchos. La asociación de afectados cifra en más de 40.000 las personas que han contactado con ellos.
El negocio que nadie quiere repetir
El cálculo completo, desglosado apartamento a apartamento, deja un margen que explica por qué el producto se vendía con esa agresividad. La empresa ingresaba varias veces el valor del inmueble y se quedaba la gestión. El comprador, en cambio, asumía todos los costes y ninguna de las ventajas de la propiedad. Con el tiempo, el mercado secundario se secó. Las semanas no se venden ni regaladas.
Queda la pregunta de si algo así podría repetirse hoy con otro envoltorio. La mecánica de la presión comercial, el regalo y la firma inmediata no ha desaparecido. Solo ha cambiado de producto. Y el comprador, en muchos casos, sigue sin leer la letra pequeña.