Mariúpol liberada: Kadyrov anuncia el fin de la "limpieza"
La ofensiva rusa en Ucrania entra en una nueva fase con la caída de Mariúpol, anunciada por Ramzan Kadyrov, jefe de Chechenia, quien declaró el fin de las operaciones militares en la ciudad y el comienzo de la "limpieza". Las fuerzas chechenas izaron la bandera de la RPD sobre el edificio de la administración de la ciudad, marcando un hito significativo en el conflicto.
Qué se ha sabido
El 24 de marzo, Ramzan Kadyrov anunció a través de su canal de Telegram que las fuerzas chechenas habían tomado el control del edificio de la administración de Mariupol, declarando el fin de las operaciones militares en la ciudad. Según Kadyrov, el ejército checheno izó la bandera de la República Popular de Donetsk sobre el edificio. El Ministerio de Defensa ruso también informó que el 98% del batallón Azov había sido eliminado y que la ciudad estaba bajo control de las milicias de la RPD y el ejército ruso. La liberación de Mariupol se presenta como un punto de inflexión, con la promesa de reconstrucción y la eventual integración de la ciudad en la Federación Rusa.
En Bruselas, la OTAN celebró una cumbre extraordinaria donde se reafirmó la postura de no enviar tropas a Ucrania para evitar un conflicto directo con Rusia. El Secretario General Jens Stoltenberg subrayó que, si bien la OTAN continuará apoyando a Ucrania con armamento y ayuda humanitaria, la intervención directa de tropas está fuera de discusión. Paralelamente, la OTAN y el G7 advirtieron a Rusia sobre "consecuencias graves" en caso de uso de armas nucleares, biológicas o químicas, aunque la naturaleza exacta de la respuesta sigue sin definirse.
Dónde está la bronca
El debate se centró en la caída de Mariúpol y sus implicaciones. Mientras algunos celebraban la liberación de la ciudad y la eliminación de las fuerzas de Azov, otros cuestionaban la narrativa oficial y la veracidad de las imágenes. La discusión sobre el uso de armas prohibidas y las advertencias de la OTAN generó tensión, con acusaciones mutuas sobre la responsabilidad de una posible escalada.
La exigencia de Rusia de que los países hostiles paguen el gas en rublos generó un fuerte debate. Alemania y otros países europeos se opusieron, argumentando que incumplía los contratos existentes. Rusia, por su parte, se mantuvo firme en su decisión, sugiriendo que los países que no pudieran cumplir con la nueva exigencia tendrían que buscar otras fuentes de suministro.
Qué cambia respecto a antes
La caída de Mariúpol marca un avance territorial significativo para las fuerzas rusas y sus aliados. La decisión de la OTAN de no intervenir directamente en Ucrania, aunque esperada, reafirma la estrategia de apoyo indirecto. La advertencia sobre el uso de armas químicas y nucleares eleva la tensión, aunque sin concretar medidas de respuesta. La exigencia de pago en rublos por el gas ruso introduce un nuevo elemento de presión económica y diplomática.
El debate sobre los biolaboratorios
Un tema recurrente en este tramo fue la supuesta implicación de Estados Unidos y el hijo de Joe Biden en la financiación de biolaboratorios en Ucrania. Fuentes rusas y algunos participantes del foro citaron documentos y declaraciones del Ministerio de Defensa ruso para respaldar estas afirmaciones, sugiriendo una conspiración para desarrollar armas biológicas. La OTAN y Estados Unidos negaron estas acusaciones, calificándolas de propaganda rusa.