El hilo rectifica: 1.500 brutos cuestan casi 2.000 € a la empresa
Ayer se discutía el precio del café en Múnich; hoy el hilo vuelve a la nómina y la cierra con una corrección entre foreros.
Catacroquer y
la_trotona se intercambian cotizaciones a la Seguridad Social hasta que uno cede. Y con la pelea de cifras todavía caliente, entra el frente de los robots.
Qué se ha sabido
la_trotona pone una horquilla:
1.500 brutos son unos
1.300 netos y el empresario paga "unos 450 euros" de cotizaciones. Catacroquer responde con otra: un trabajador con
1.500 euros limpios cuesta a la empresa
2.530 euros, de los que la Seguridad Social se lleva
unos 730. Y añade el contexto: en
Gerona en 2001 con 1.500 euros "tenías seguro el doble de poder de compra" que ahora.
Pasta Frola vuelve al texto que abrió el hilo para fijar un punto: los
1.500 del reportaje son brutos y, casi con total seguridad, en doce pagas. Catacroquer lo acepta y ajusta su propia cuenta:
1.500 brutos son casi 2.000 de coste para la empresa. Aquí la discusión se deshincha. Pasta Frola deja además un apunte amargo: el camarero tendrá que jubilarse, pero por ahora le toca colaborar en pagar las pensiones de los que ya están jubilados.
En el tramo también se pegó este tuit, junto a un par de enlaces al reportaje y a la sección de economía local.
Dónde está la bronca
El choque de este tramo no es el sueldo, es
quién lleva razón en la calculadora. la_trotona defiende que con 1.500 brutos el coste patronal ronda los 450; Catacroquer le responde con un "No" seco y 2.530. Después de que Pasta Frola aclare que la oferta del texto es bruta, Catacroquer rectifica y le da la razón a la_trotona:
"En ese caso, 1.500 brutos son casi 2.000 de coste para la empresa, en los que la trotona tiene razón con su cálculo". Los dos llevaban media página peleando por escenarios distintos.
Debajo, el hilo se parte en dos bloques. Uno es el de la experiencia propia.
Ace Tone cuenta una fábrica donde prometieron estabilidad y a los seis temporales los mandaron a la calle al acabar el contrato, y lo repite después con cierres, reestructuraciones y la crisis de 2008: "De poco te sirve meter cabeza si después te la sacan a la fuerza". Un participante trae el caso de un bar que se quedó sin cocinero y encontró a uno que cumplía sus ocho horas y se marchaba, mientras el resto de la plantilla aguanta diez; lo cuenta como síntoma de cómo se reparten las cargas.
El otro bloque es el de los robots, medio en broma.
pepetemete propone "Máquina expendedora de café IA y minirobots a las mesas".
Tramontano, que "los roboces chinos son lo único que les puede salvar". Y
antimesita remata la comanda: "a los 15 minutos de deliberaciones la IA decidirá que es más fácil hackear el pentágono y terminar con la humanidad a nukazos que acertar con la comanda".
Quark24 no se lo cree: "¿Es en serio? ¡Gensanta!"
Alrededor, tres o cuatro mensajes cortos que no aportan argumento: uno pide mejorar la oferta, otro apunta que la calidad del sector es mala y varios resuelven con salidas gruesas sobre lo que les falta decir a los hosteleros. También hay quien arremete contra el tono de los titulares del reportaje y sostiene que busca jaleo.
Qué cambia respecto a antes
El precio del café alemán queda aparcado. Lo que se da por bueno ahora, dentro del hilo, es el desglose:
brutos frente a limpios son dos conversaciones, y hasta que Pasta Frola no separó una de otra, media docena de mensajes estuvieron midiendo cosas distintas. La predicción que falla es la de que el hilo iba a seguir con la taza; la que se cumple es la que anunciaba vuelta a la nómina.
Asunto nuevo: el encaje del oficio.
Gothaus sostiene que antes un camarero "se sacaba una pasta gansa en temporada alta en zona turística" y ahora "no le da ni para pipas", y lo liga al relevo de plantilla por trabajadores más baratos y a las subidas de precios de la era del euro.
Kovaliov lo zanja en cinco palabras: "La calidad de la hostelería es bajísima".
NetWatch amplía el foco: "Si el salario no le da al trabajador ni para procurarse un zulo cochambroso, ya podéis clamar al cielo".
El soldador y el convenio
El argumento con más recorrido de este tramo lo trae
TupperHarry, que compara la hostelería con la soldadura: en su sector, dice, las empresas entendieron hace años que si quieres uno titulado lo pagas, y si además lo quieres con experiencia lo pagas más. Cuenta que cambió de empresa varias veces por diferencias de sueldo y que en otras le subieron para que se quedara. Su resumen:
"cuando hay escasez el precio sube como con todo". Y trae memoria familiar: su madre tuvo un bar en las Rías Baixas en los ochenta y noventa, cuando había mano de obra "porque la gente estaba necesitada"; cerró por jubilación y nadie cogió el traspaso. Su conclusión es que un bar ya no da lo de antes, por muchos motivos.
Alvaro_c lo deja en una línea: "Mejora la oferta y te lo quedas...".